Quien niega la realidad es incapaz de cambiarla

Ante la comparecencia del portavoz del Equipo de Gobierno del PP en el Ayuntamiento de Ávila, UGT constata que quienes dirigen la ciudad pretenden enviar el mensaje de que ni ha habido huelga ni ha habido una protesta ciudadana digna de tenerse en cuenta
Se equivoca el Equipo de Gobierno pues quien niega la realidad es incapaz de cambiarla y precisamente lo que necesitan los abulenses es honradez y determinación para cambiar estas políticas suicidas, para poner fin al dogmatismo de la austeridad y para sacar adelante un plan específico de empleo y de desarrollo para Ávila que el equipo de gobierno, de cara a la galería, dice defender.  

La huelga general fue un éxito porque, a pesar de que hay menos trabajadores con empleo que en la anterior protesta, a pesar de que hay más empleados obligados a cumplir servicios mínimos, a pesar de que la gran mayoría de los trabajadores pertenecen a pequeñas empresas y de que hay mucho miedo a ser señalado y sufrir represalias por parte del empresario, la protesta tuvo la incidencia prevista en el tejido productivo y, de forma más novedosa, en el consumo, y fue la catalizadora de una movilización histórica en las calles de Ávila.  

Miente el equipo de Gobierno, y lo sabe, al limitar a 3.100 los participantes en la manifestación y lo hace para sacar pecho ante sus jefes de Valladolid y Madrid ahora que perciben que la ciudadanía abulense ha dejado de confiar en su trivial propaganda.

La manifestación del miércoles por la noche ha sido equivalente a la del 29-M y a la del 19-J porque el espacio ocupado desde la cabecera a la cola de la misma ha sido similar en las tres convocatorias: mientras la primera alcanzaba el Paseo Dos de Mayo, la segunda salía por el Arco del Grande. Eso es fácilmente constatable y, sin embargo, el Equipo de Gobierno le resta un 40% de participantes a la del miércoles respecto a las anteriores. UGT ha analizado las imágenes de prensa y contabilizado en torno a 10.000 personas a su paso por la Avenida de Portugal, a los que habría que añadir las que aguardaban en las aceras y se fueron sumando en el Paseo del Dos de Mayo, Santa Ana y el Paseo de la Estación.  

El Equipo de Gobierno, además, pretende manipular y convertir la protesta pacífica en una algarada pública. Como reiteran sentencias del Supremo, del Constitucional y la propia doctrina jurídica “el derecho de manifestación es un derecho que se ejerce molestando” y, por tanto, resulta imposible que no afecte a la normalidad ciudadana. Por cierto, de la misma manera que lo hacen las muchas manifestaciones religiosas, festivas o turísticas que promociona el Equipo de Gobierno y cuya limpieza pagamos todos. Pero claro, para el Equipo de Gobierno, no es lo mismo manifestarse por la visita del Papa o protestar contra el Gobierno de su principal rival político que cuando lo hacen los sindicatos. ¿Le ha pasado la factura de la limpieza el Equipo de Gobierno a sus amigos de Asaja por protestar derramando leche en la Muralla de Ávila, uno de los monumentos más importantes del país?  

UGT no destroza mobiliario y aprovecha para pedirle al Equipo de Gobierno que nos muestre la factura de esos supuestos 50.000 euros en daños por limpieza. No lo va a hacer porque miente al no explicar a los abulenses que para el Ayuntamiento esto no tiene coste alguno al asumirlo la concesionaria de la limpieza, la misma que recoge los confetis de la cabalgata de Reyes y los desperdicios del botellón de todos los jueves y viernes en los parques de la ciudad, igualmente sin incremento alguno del coste para el Ayuntamiento.