“Pumpum abre la muralla”

El Ayuntamiento de Ávila, a través de la concejalía de Patrimonio, ha recopilado unos 300 documentos, y está a la espera de recibir otros 50, sobre las obras y evolución de la Muralla que se encontraban en archivos de Madrid, Salamanca, Valladolid. El documento más antiguo data de 1475 y los más modernos son las últimas catas y trabajos realizados actualmente en el monumento

A partir de ahora los investigadores o ciudadanos que quieran conocer más de cerca la evolución de la muralla a lo largo de los últimos 500 años podrán hacer a través del Archivo Municipal o del área de Patrimonio del consistorio abulense.

 

En total se han encontrado desperdigados por varios archivos como la Escuela de San Fernando, los Archivo de Simancas, Alcalá, Salamanca o el de Arenillas, en total unos 14 archivos, unos 350 documentos sobre la evolución a lo largo de la historia y las diferentes intervenciones realizadas en la misma.

 

De los 350 documentos encontrados, ya se encuentran en Ávila “rehabilitados, con copia fotográfica y catalogados por orden cronológico, individual o topográfico, 300 de ellos”, como señalaba Beatriz Jiménez, Concejal de Patrimonio. Están a disposición de todos los usuarios varias copias digitalizadas y una copia en papel para consultas más rápidas.

 

Esta documentación se ha ido encontrando fuera de Ávila porque las Murallas son propiedad del Estado y no del municipio de Ávila y sólo se tenían copias de las últimas intervenciones realizadas.

 

Como nos señalaba la archivera municipal, “hay documentos que habla de las puertas de la muralla y de cómo y cuándo debía cerrarse desde 1475 hasta el siglo XIX, por tanto, las puertas podrían haber desaparecido en el siglo XX”.

 

En esa documentación se explica que tenía gormes y cerrojos, e incluso hasta puente levadizo. Además, en alguna ocasión fueron tapiadas por motivo de la peste o de ataques.

 

Uno de los documentos hallados data de Isabel la Católica y está firmado porel obispo Alfonso de Fonseca “...que Dios tenga en guarda esta casa”.

 

O las fortificaciones que se hicieron con motivo de las Guerras carlistas y que se demolieron en el año 1875.

 

El trabajo ha durado unos cinco meses y ha sido realizado en colaboración con la empresa Castellum.