Publicada la orden anual de caza

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha publicado las normas que regirán la práctica de la caza en Castilla y León durante la próxima temporada. 

Esta publicación fija como periodos hábiles de caza menor los días comprendidos entre el 12 de octubre para caza de liebre con galgo y desde el 23 de octubre para el resto de especies y modalidades de caza menor hasta el 29 de enero. El ejercicio de la caza menor queda limitado con carácter general a los jueves, sábados, domingos y festivos de carácter nacional y autonómico.

 

En cuanto a la caza mayor, la temporada se extenderá desde el domingo 25 de septiembre, hasta el domingo 26 de febrero de 2017, haciendo coincidir las fechas de aprovechamiento en cacerías colectivas -monterías, batidas o ganchos- tanto del jabalí como del ciervo o del lobo. En el caso del lobo, cualquier acción de caza requerirá autorización expresa del servicio territorial de Medio Ambiente de la provincia. Los recechos de ciervo, al igual que los de corzo, podrán realizarse desde el 1 de septiembre. Los días hábiles para la práctica de la caza mayor serán los estipulados en la aprobación de los correspondientes planes cinegéticos.

 

Asimismo, se han fijado los días hábiles de caza para la media veda entre el 15 de agosto y el 18 de septiembre. Para tórtola y paloma torcaz se retrasan hasta el 21 de agosto.

 

El número de días hábiles no podrá exceder de 20, no necesariamente consecutivos, y se ha establecido como número máximo de piezas a cobrar por cazador y día 30 codornices y 8 tórtolas.

 

Al igual que en el año anterior, la orden de caza ha tratado de simplificar y de reducir las cargas administrativas en materia de cacerías colectivas, de manera que solo requerirán autorización del servicio territorial de Medio Ambiente aquellas monterías o batidas o ganchos que se desarrollen en cotos incluidos total o parcialmente en el ámbito de aplicación del Decreto 108/1990, de 21 de junio, por el que se aprueba el plan de recuperación del oso pardo, o bien aquellas cacerías en las que se solicite la caza del lobo.

 

En estos dos supuestos, para que la cacería se considere autorizada, deberá mediar resolución expresa del servicio territorial. El resto de cacerías se someten al régimen de comunicación, es decir, siempre que el interesado presente en registro la documentación requerida con una antelación mínima de diez días, el ciudadano quedaría autorizado sin necesidad de recibir autorización expresa. Tanto para la solicitud como para la comunicación, los ciudadanos deberán utilizar preferentemente los modelos de impreso que aparecen publicados en el BOCyL como anexos a la Orden.

 

Se mantiene igualmente la posibilidad de que, en las cacerías colectivas, el organizador pueda colocar los puestos en zonas de seguridad, tales como caminos de uso público no asfaltados, vías pecuarias y cauces o márgenes de ríos de menos de tres metros de anchura.