PSOE y Trato Ciudadano abandonan el Pleno de la Diputación en apoyo a los detractores de la mina

Protesta contra la mina durante el Pleno. Foto: Javier Ruiz-Ayúcar

Después de que el presidente del Gobierno Provincial ordenara el desalojo de parte del público por contravenir el reglamento mostrando carteles contra el proyecto de mina de feldespatos en la Sierra de Ávila.

La controversia sobre el proyecto minero de una explotación a cielo abierto para la extracción de feldespatos en la Sierra de Ávila ha llegado este lunes al Pleno de la Diputación Provincial, cuya sesión ordinaria correspondiente al mes de octubre ha terminado antes de lo esperado después de que los diputados del Partido Socialista y Trato Ciudadano abandonaran el Salón de Plenos.

 

La sesión transcurría con normalidad hasta el debate de la moción conjunta presentada por PSOE y UPyD para buscar la oposición de la Diputación al proyecto minero "en tanto en cuanto no exista un análisis completo por parte de los servicios técnicos acerca de las desventajas e inconvenientes".

 

Todos los grupos políticos se mostraron a favor de esta moción excepto el grupo Popular cuyo portavoz, Juan Pablo Martín, recordó que la Diputación "carece de papel alguno en la autorización de esta iniciativa y carece también de expertos en minería o geología", señalando que se trata de un procedimiento reglado "en el que no cabe un papel subjetivo e interesado de la Administración", por lo que manifestó su confianza en los técnicos de la Junta y solicitó esperar a tener toda la información antes de que la Diputación muestre un posicionamiento.

 

Las palabras del popular provocaron la reacción en la zona destinada al público, donde se encontraban varios integrantes de la Plataforma Ciudadana 'No a la Mina en la Sierra de Ávila' -entre ellos alcaldes y cargos públicos de la zona- que exhibieron carteles de rechazo al proyecto.

 

Ante este hecho el presidente de la Diputación, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, recordó que el reglamento del Pleno impide dichas manifestaciones y pidió la retirada de los carteles, que se llevó a cabo voluntariamente por los manifestantes.

 

Todo habría acabado ahí si el portavoz de Trato Ciudadano, Rubén Arroyo, no hubiera expresado en su turno su conformidad con los protagonistas de las protestas, conformidad en la que, tras la llamada de atención del presidente ante un hecho "anticonstitucional" y contrario al reglamento del Pleno, se reafirmó, lo que levantó los aplausos de los protagonistas de la protesta.

 

Sánchez Cabrera solicitó entonces, con el objetivo de preservar el orden en la sesión plenaria y amparado en el artículo 60 del reglamento de la Corporación Provincial, el desalojo de estas personas, para lo cual fue necesaria la intervención de la Policía Nacional, aunque finalmente el desalojo se produjo de forma voluntaria.

 

Esto produjo a su vez la reacción en la grada de la oposición, donde también los siete diputados del PSOE y el portavoz y único diputado de Trao Ciudadano abandonaron sus escaños y el Salón de Plenos en solidaridad con los desalojados.

 

Dos mociones del PSOE quedaban aun por debatir y en el tintero quedaron, en una sesión en la que sí se aprobó, y por unanimidad, la propuesta socialista de abordar un programa de cooperación con los ayuntamientos que permita la instalación de desfibriladores en los municipios que dispongan de infraestructura para su desarrollo.

Noticias relacionadas