PSE será el "guardián" en la oposición de la "buena herencia" del Gobierno de López para que no se "malogre"

Homenaje a Ramón Rubial en el 106 aniversario de su nacimiento
Pastor asegura que los socialistas "tenderán la mano" al próximo gobierno si comparte objetivos y, si no, estarán "enfrente"
Pastor asegura que los socialistas "tenderán la mano" al próximo gobierno si comparte objetivos y, si no, estarán "enfrente"

BILBAO, 31 (EUROPA PRESS)

El portavoz del PSE y secretario general de los socialistas vizcaínos, José Antonio Pastor, asegura que su partido actuará "desde la oposición" como "guardián" para que no se "malogre" la "buena herencia" del Gobierno de Patxi López y ha afirmado que "tenderá la mano" al próximo lehendakari si comparte sus objetivos, pero estará "enfrente" si no lo hace.

El dirigente del PSE se ha pronunciado de esta manera durante el homenaje realizado este miércoles en Bilbao para conmemorar el 106º aniversario del nacimiento de Ramón Rubial, con la participación de la hija del histórico dirigente socialista y presidenta de la fundación en su nombre, Lentxu Rubial, y más de una treintena de cargos y simpatizantes socialistas.

Pastor ha defendido los valores de Ramón Rubial, que recuerdan que "los hombres y mujeres de Euskadi tienen que ser el centro de la acción política" y que los partidos son "instrumentos al servicio de la gente, y no un fin en sí mismo".

"Dos recordatorios que son especialmente oportunos en un momento en que aumenta la desafección ciudadana hacia la política, seguramente, porque la gente está viendo sus representantes políticos excesivamente distanciados de sus problemas reales", ha afirmado.

En este sentido, ha apuntado que, tras una etapa de gobierno socialista "con acierto", ahora "toca reiterar desde la oposición nuestro compromiso con el futuro de Euskadi". Pastor ha subrayado que el PSE ha estado, tanto desde el gobierno como desde la oposición, "detrás de todo lo que nos ha hecho avanzar", pensando más en el "interés colectivo" que en el de partido, y ha asegurado que esa actitud se mantendrá en la legislatura que comienza.

En esta línea, ha insistido en que el PSE defenderá, también desde la oposición, "los mismos principios y las mismas políticas" que en el gobierno y pretende ser "los mejores guardianes de la buena herencia que el Gobierno de Patxi López ha dejado a la sociedad vasca, una herencia de paz y de convivencia, de tranquilidad, de acuerdos sociales contra la crisis, de blindaje de servicios públicos, políticas sociales y sistema de bienestar, de apoyo a la innovación y investigación y a la internacionalición de las empresas".

"Estamos muy orgullosos de la herencia que dejamos y velaremos desde la oposición para que se administre bien y no se malogre", ha reiterado Pastor, que ha explicado que, si el próximo presidente vasco, "se compromete en avances en la convivencia, en los derechos sociales de los vascos, en el impulso de la actividad económica y en el mantenimiento del Estado de bienestar, podrá contar con la colaboración leal y constructiva" del PSE.

De este modo, ha afirmado que contará con "una ventaja" que no tuvo López porque los socialistas "no deslegitimaremos nunca un gobierno salido de las urnas" ni harán "nada que empañe la imagen de Euskadi en el exterior". Por el contrario, ha añadido, "diremos siempre sí al país y a sus instituciones de autogobierno, al diálogo y al acuerdo entre vascos, al autogobierno frente a los intentos neocentralistas que tratan de recortarlo", así como a las reformas necesarias en materia fiscal y en la Ley de Territorios Históricos.

De cualquier forma, ha advertido de que el PSE "no confundirá los acuerdos con los apaños" y, por ello, mantendrá el objetivo de "la defensa del bienestar de la sociedad vasca", y no "la sumisión al gobierno". En este trabajo, ha explicado, los socialistas pretenden ser "oposición de alternativas y soluciones", en vez de una "oposición de bronca y crispación" como la que "hemos padecido" en esta legislatura.

"No nos van a encontrar apoyando recortes sociales ni atizando enfrentamientos identitarios", ha asegurado el portavoz del PSE, que ha insistido en que, si el próximo gobierno comparte los objetivos socialistas para asentar la convivencia, el fortalecimiento del autogobierno "respetuoso con la pluralidad" del país, la defensa de políticas sociales y servicios públicos, y estímulo de la economía productiva, "tendrá la mano tendida de los socialistas vascos". En caso contrario, ha asegurado que les tendrá "enfrente".

Asimismo, ha señalado la necesidad de "devolver la esperanza a tantos hombres y mujeres que se sienten especialmente maltratados por la dureza de la crisis" y que desconfían de la política y las instituciones porque "no se ven reflejados en ellas". "A hombres y mujeres que nos han dado la espalda porque han llegado a considerar que ni la derecha ni la izquierda tienen capacidad para estar a la altura de los verdaderos problemas", ha concluido.

RUBIAL, "INDIGNADO CON MUCHAS COSAS"

En la misma línea, la presidenta de la Fundación Ramón Rubial, Lentxu Rubial, ha defendido "la honorabilidad" de los representantes en las instituciones públicas, cuya "gran mayoría podría pasar con la cabeza muy alta", a pesar de que se hayan colado "algunos garbanzos negros".

"Hoy es más necesario que nunca que haya políticos", ha señalado, convencida de que "a pesar de lo que se diga, quienes se manifiestan en la calle están pidiendo precisamente más y mejor política, más democracia, más transparencia y más cercanía".

Asimismo, ha apuntado que "la mejor manera para dilucidar las diferencias es el debate en libertad" y se ha felicitado de que "no hay un una sola idea perseguida", sino que "sólo se persiguen actitudes no democráticas y las acciones que vulneran nuestras normas". "Todo eso, junto a la paz que disfrutamos en Euskadi desde hace una año, lo ha logrado la política", ha resaltado.

Rubial ha asegurado que, en el actual contexto, su padre se sentiría "indignado con muchas cosas", de manera que "sería el primero en ponerse al frente" para detener "la lacra" de los desahucios y estará "en primera línea" con los sindicatos para oponerse a los recortes.

Además, ha confiado en que, aunque "pediría más Europa", no retrocedería "ni un centímetro" en la defensa de "la dignidad de nuestro autogobierno" y volvería a liderar la defensa del derecho de los ciudadanos a participar en política "libremente".