Protesta de las empleadas del Colegio Seminario de Las Rozas

Una decena de empleadas del Colegio Seminario de Las Rozas, al que asisten numerosos niños de la zona del Alto Tiétar, llevan sin poder entrar a trabajar desde el pasado ocho de enero. Nadie les explica la situación y lo único que pretenden es recuperar su empleo

Todo comenzó a mediados del mes de diciembre, cuando las trabajadoras de la empresa Clece, subcontratada por el Colegio Seminario de las Rozas para las labores de limpieza, recibieron una carta en la que les decía que el Colegio había decidido rescindir el contrato con Clece (que finalizaba en 2014) pero que ellas podían estar tranquilas porque el propio Seminario las subrogaría.

 

Posteriormente, según las trabajadoras, el Colegio les envió otra carta en la que ponía que ni las subrogaba, ni por convenio estaba en la obligación de hacerlo.  

 

De esa forma, el pasado ocho de enero, cuando las chicas volvieron al trabajo después de las vacaciones de Navidad se encontraron con un papel firmado por Don Francisco Cañas, Rector del Colegio Seminario con el siguiente texto: “El día 7 de enero de 2013, finalizó el contrato mercantil entre Clece y el Seminario Menor de Rozas, por lo que a partir de esa fecha no podrán acceder a las instalaciones del Seminario las empleadas de Limpieza de Clece”.

 

Escoltadas por la Guardia Civil pudieron entrar a recoger sus pertenencias y desde ese día se personan todas las mañanas en las puertas del centro para que nadie pueda acusarlas de que no se presentan en su puesto de trabajo.

 

Para las ex empleadas de Clece el problema viene porque no pertenecen a ninguna de las empresas por las que en un principio se supone que estaban contratadas. Comenzaron trabajando para el Seminario y hace tres años Clece se hizo cargo de ellas. Ahora, ninguna de ellas ha recibido notificación de despido y por más que acuden a las oficinas del INEM nadie les da solución. Tan solo cuentan con un vacío administrativo, porque ni Clece les ha arreglado los papeles del paro ni el Seminario las ha subrogado como la empresa aseguraba.

 

Con el caso puesto en manos de los abogados, las chicas sólo quieren que se les reconozca labor que han estado realizando en el colegio durante muchos años (la gran mayoría lleva más de veinte años allí) y que alguien les explique la realidad de la situación para recuperar sus puestos de trabajo o, en su defecto, poder cobrar la prestación de desempleo que les corresponde.