Presta atención a tu WiFi y cambia la clave para que no te la roben

Conocemos la teoría, pero la práctica nos cuesta siempre un poco más. Sabemos que para evitar que alguien se aproveche de nuestra red WiFi debemos asegurarla bien, pero ¿lo hacemos? El primer paso es tan sencillo como obvio: ¡cambiar la contraseña! 
 

Muchas veces, nos confiamos o, simplemente, no nos molestamos en dedicar un poco de tiempo a modificar las claves que vienen por defecto. Debemos hacerlo. Te explicamos por qué es importante y te recordamos cómo puedes hacerlo.

 

CLAVE POR DEFECTO = DOLOR DE CABEZA    

 

Tendrás dolor de cabeza asegurado si no cambias la clave que viene de serie. Por varios motivos. El más trivial es el 'rollo' que supone tener que dictársela a todo el que viene a casa. El más importante es que no es segura. Este tipo de contraseñas es predecible según el nombre de red y operadora y existen programas que pueden adivinarla fácilmente.
Cómo cambiar la clave de tu WiFi para evitar que te la roben.

 

CONEXIÓN LENTA = POSIBLE ROBO DE WIFI    

 

Para saber si alguien se está 'enganchando' a tu WiFi, primero deberás observar y detectar si tu conexión de Internet se vuelve lenta en determinados momentos del día y no de forma continuada. Si es así, entonces desconfía y actúa.

 

Deberás revisar los dispositivos que estén conectados a la red e identificar aquellos que no se corresponden con los que tienes en casa. Algunos programas o aplicaciones como 'Who is on my WiFi' revelan el listado de aparatos que están conectados al router, identificando sus IP y MAC.

 

Es importante que refuerces la protección de tu red, haciendo invisible tu WiFi, asignando manualmente la dirección IP, cambiando el nombre del identificador o SSID y, por supuesto, modificando la clave que viene por defecto.

 

CÓMO CAMBIAR LA CLAVE WIFI

 

La clave WiFi que viene de serie es larga, difícil de memorizar por su combinación de números y letras y, aparentemente, también difícil de descifrar. Pero nada más lejos de la realidad.

 

En el ilimitado mundo de Internet no solo hay decenas de manuales que ayudan a descifrar la contraseña WiFi del vecino, sino que también existen programas que prueban, una por una, cientos de claves hasta dar con ella.

 

No queda más remedio que cambiarla. Es sencillo y rápido. Primero deberás conocer la dirección del router. Si utilizas un ordenador con Windows, tendrás que ir a 'Inicio' y escribir en el cajón de 'Ejecutar' las letras 'cmd'. Cuando lo hagas, se abrirá una ventana en la que deberás escribir 'ipconfig' y después copiar la IP que aparezca en 'Puerta de Enlace Predeterminada'. Si tienes un Mac, deberás usar la lupa para utilizar 'Spotlight', escribir 'terminal' y copiar el número que aparecerá en 'Dirección Física'.

 

Para entrar en el router, tendrás que escribir la IP en la barra URL del navegador. Entonces se requerirá nombre de usuario y contraseña, que deberías encontrar en el manual de instrucciones del router. En caso de que no tengas estos datos, puedes probar con algunos de los más comunes, como son admin/admin, admin/1234 y 1234/1234. Si aun así no hay suerte, contacta con tu operador para que te los facilite.

 

Ya dentro del router, deberás seleccionar la opción 'Wireless', después 'Seguridad', elegir la opción de encriptación -WEP, WPA, WPA2 (la más segura)- e introducir la nueva contraseña. Como siempre os decimos, una buena contraseña deber ser larga -ocho o nueve dígitos-, debe combinar números y letras -mayúsculas y minúsculas- y debe evitar referencias a datos personales.

 

Deja las excusas a un lado y no esperes más.