Posada cree que no debe haber "excusas" para que PP y PSOE no pacten medidas contra la corrupción

Jesús Posada y Anabel Díez
El presidente del Congreso, Jesús Posada, considera que no debería de haber "excusas" para que el PP y el PSOE no pacten medidas contra la corrupción en el marco de las conversaciones sobre regeneración democrática y reconoce que, aunque los casos de corrupción no son excesivos en comparación con el número de representantes políticos, sí valora la importancia de los nombres y los cargos de algunos de los implicados.
MADRID, 27 (EUROPA PRESS)



En un desayuno informativo con la Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP), Posada ha mostrado su sorpresa por la noticia de la detención de Francisco Granados, ex secretario general del PP de Madrid, pero ha insistido en que la Justicia, aunque lenta, es "implacable" y al final "todo termina saliendo a la luz".

En todo caso, ha negado "absolutamente" que la clase política española sea corrupta y ha querido dejar claro que en todos los partidos hay una mayoría de gente decente dedicada al trabajo político y que los que incurren en estas prácticas son una minoría.

Tampoco acepta que esos casos de corrupción sean excesivos en el PP si se compara con el número de militantes y representantes políticos, pero sí admite la importancia de los nombres y cargos de algunos implicados (dos tesoreros, un secretario general, exministros, etcétera): "Lo verdaderamente flagrante es el nivel de algunos de los implicados, que tiene una resonancia tremenda por la nombradía de algunos de ellos", reconoce.

UN ACUERDO ENTRE LOS DOS GRANDES ES EL PUNTO MEDIO

En este contexto, Posada aboga por alcanzar un acuerdo entre los dos grandes partidos, abierto a las demás formaciones, que permita alumbrar medidas contra la corrupción, A su juicio, un pacto entre PP y PSOE siempre es "excelente" porque "da la sensación de que se ha llegado a lo que se podía llegar", al "punto medio y necesario".

El veterano político soriano admite que los partidos políticos siempre pueden encontrar "motivos" para no firmar un acuerdo, sea por echarse en cara temas del pasado o por matices en un punto u otro, pero no cree que deben aceptarse como una excusa para no hacer nada: "Si hay diferencias graves, vamos a resolverlas, pero que no sirvan de excusa a uno o a otro", ha añadido.