Policías que salvan corazones

La Policía es en muchos casos la primera que llega al lugar de un incidente en el que hay víctimas graves que necesitan asistencia inmediata. Por eso en el Centro Nacional de Formación de la Policía de Ávila apuestan por la formación de los agentes en materia asistencial, tal y como explica en este artículo la Inspectora del Cuerpo Nacional de Policía y Diplomada Universitaria en Enfermería Belén García Granjo

 

Son numerosas las ocasiones en las que los integrantes de una patrulla policial llegan los primeros al lugar de un incidente en el que hay víctimas, en muchos casos en estado muy grave, y realizan las primeras actuaciones para mantener con vida a esas personas, e incluso “devolvérsela”, llegando a poner en riesgo la propia vida.

 

Conscientes de esta situación, desde el Cuerpo Nacional de Policía, y concretamente desde la Escuela Nacional de Policía, como centro neurálgico de la formación de la organización, se apuesta por la formación en materia asistencial con el objetivo de conseguir profesionales policiales cada vez mejor preparados y capaces de prestar una asistencia integral al ciudadano.

 

Durante los últimos cinco años, se han incrementado las horas de docencia y los recursos materiales destinados a la formación en primeros auxilios y en las situaciones de emergencia más frecuentes, dentro de la asignatura Técnicas Asistenciales de Urgencia y Protección Civil. Así, un alumno de nuevo ingreso de la Escala Básica cursa temas tan fundamentales como la actuación en hemorragias, traumatismos, sobredosis de drogas, incendios y escapes de gas, entre otros; todas ellas situaciones que pueden comprometer la vida y salud de los ciudadanos.

 

Entre todas las intervenciones policiales, la que puede llegar a ser determinante en el ámbito asistencial, es la que se realiza en caso de parada cardiorrespiratoria. En estos casos, la inmediatez en la actuación es fundamental, no solo para recuperar a la persona que se encuentra en parada, sino para que esa recuperación sea lo más completa posible, es decir, sin secuelas. Para conseguirlo, es primordial que los policías que llegan al lugar, y que se convierten en el primer eslabón de la cadena asistencial, conozcan los protocolos de actuación y realicen las técnicas de reanimación correctamente, por lo que es necesario que reciban una completa formación teórico-práctica en la materia. Así, durante el curso aprenden los protocolos de soporte vital básico y el uso del desfibrilador automático (DEA), siguiendo un completo y exhaustivo programa que se ajusta a los criterios más estrictos exigidos por legislación tanto estatal como de las diferentes autonomías. El rigor docente es tal, que esta parcela de la formación policial, es avalada por el Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar (CERCP), referente científico en la materia, y que entiende que la formación de los policías es un elemento fundamental en la supervivencia de las víctimas de una parada cardiorrespiratoria.

 

La totalidad de los integrantes de la XXVII Promoción de Escala Básica, un total de 426 policías alumnos, que actualmente se encuentran realizando el último módulo formativo (las prácticas profesionales), y que se encuentran distribuidos por diferentes plantillas de todo el territorio español, han sido los primeros en recibir formación en uso del desfibrilador semiautomático con el aval del CERCP. Durante las diez horas que dura la actividad, los participantes tuvieron la oportunidad de conocer las últimas novedades en materia de reanimación cardiopulmonar (RCP), entre las que se encuentran: la importancia de las boqueadas o “gasping” como signo de parada cardiaca, los beneficios de al menos realizar compresiones torácicas o el valor de realizar la RCP con un desfibrilador.

 

Finalmente, desde la División de Formación y Perfeccionamiento se busca la continua formación y actualización de los funcionarios destinados en las diferentes plantillas, por lo que a través del Centro de Actualización y Especialización, y con la colaboración de los Profesores de la Escuela Nacional de Policía acreditados como Instructores en Soporte Vital Básico y DEA, se organizan cursos en diferentes dependencias con el fin de llegar al mayor número de funcionarios posible, dando prioridad a aquellos que prestan servicio en contacto directo con los ciudadanos.

 

Con esta formación el Cuerpo Nacional de Policía se sitúa a la cabeza en lo que al ámbito asistencial se refiere, por lo que también de esta forma aumenta el acercamiento al ciudadano, que se beneficia de policías mejor preparados para salvar vidas.

 

 

 

Belén García Granjo

Inspectora del Cuerpo Nacional de Policía

Diplomada Universitaria en Enfermería.