Policías de patrulla repartieron en Nochebuena jamón ibérico y langostinos de su cena entre varios vagabundos de Madrid

Cosidó citó a los agentes el viernes en la sede de la Dirección General de la Policía para agradecerles el gesto


MADRID, 30 (EUROPA PRESS)

Agentes de la Policía Nacional de servicio durante la pasada Nochebuena en el distrito Centro de Madrid decidieron repartir parte de su cena entre los vagabundos que pasaban esa noche al raso en varias de las principales plazas de la capital. El inesperado menú incluía jamón y chorizo ibérico, langostinos, queso, empanadas o pasteles, entre otros alimentos.

"Se sorprendían mucho cuando veían a la Policía acercarse para ofrecerles comida. No lo habían visto nunca", relata en declaraciones a Europa Press uno de los policías que esa noche decidieron compartir su cena y la de sus compañeros entre varias personas sin hogar en los aledaños de la Gran Vía, la Plaza Mayor y la Plaza de Jacinto Benavente.

La iniciativa surgió después de varios años comprobando que en la Nochebuena acababan dejando mucha comida en la Comisaría. "No tenemos mucho tiempo para comer, entre 30 y 40 minutos, por lo que sobra mucha comida y sabemos que hay gente que la necesita", explica este agente cuyo turno comenzaba a las 22 horas del día 24 y finalizaba el 25 a las 8.00 horas.

AUTORIZADO POR SUS SUPERIORES

Fue entre las 2 y las 3 de la madrugada cuando varios de los policías hicieron un parón en el servicio y procedieron a repartir estos alimentos ante la sorpresa, tanto de los propios beneficiados como de las personas que presenciaban la escena. Los agentes contaron en todo momento con la autorización de sus superiores directos tal y como admite el Jefe de Sección de Seguridad del Distrito Centro de Madrid.

Este mando policial dirige seis Grupos Operativos de Respuesta (GOR), todos ellos con el distintivo 'Focus'. En este caso era el Grupo 5 el que prestaba servicio durante la Nochebuena pero "la iniciativa surgió del conjunto de todos los grupos. Surgió la idea de traer más cantidad de alimentos para dársela a la gente", precisa el Inspector Jefe.

Según explican los protagonistas de este episodio navideño, en noches como la Nochebuena es habitual que se encargue la cena a algún restaurante para comerla en Comisaría, pero este año se puso fin a esta costumbre y optaron por una más económica: Traer de casa su propia comida. Argumentan que la Policía ha sufrido especialmente los recortes de salario en los últimos años.

EMPAÑADAS, BOLLOS PREÑADOS Y TORTILLAS

Embutidos ibéricos, langostinos, queso, ensaladillas, filetes de lomo empanados, champiñones con jamón, tortillas, aperitivos, empañadas, bollos preñados, pasteles y dos tartas fue el menú que compartieron esa noche policías y personas sin hogar.

Este gesto llegó a oídos del Director General de la Policía, Ignacio Cosidó, quien citó a los responsables el viernes a las 10 de la mañana en la sede de la Dirección General de la Policía para felicitarles y agradecerles su actuación.

Preguntado el Inspector Jefe acerca de si repetirán la experiencia durante la Nochevieja, advierte de que se trata de una noche distinta y más compleja desde el punto de vista de la seguridad, pero no descarta la posibilidad: "si ellos deciden hacerlo... no fue nada previsto, fue algo que salió voluntario. No sé si en Nochevieja se hará, el tipo de festejo es distinto. Tampoco queremos darle más importancia ni institucionarlo".