Policarpo Sánchez acusa a la Generalitat de “usurpar identidades” para quedarse con documentos del CDMH

Señala que “se debe abrir una investigación” y “pedir responsabilidades”

El investigador Policarpo Sánchez acusa a la Generalitat de Cataluña de “usurpar identidades” para quedarse con los documentos enviados por el Gobierno desde el Centro Documental de la Memoria Histórica (CDMH), con sede en Salamanca.

El investigador ha señalado que “se debe abrir una investigación” y “pedir responsabilidades” por las prácticas llevadas a cabo por el Ejecutivo catalán y ha puesto como ejemplo varios casos de documentación que “no ha llegado a sus legítimos propietarios según la Ley”.

En este sentido, ha subrayado que el pasado 20 de febrero se celebró en el Arxiu Nacional de Catalunya un acto de entrega de la documentación a sus dueños, en el que “muchos de los legítimos propietarios no fueron invitados y fueron otros que usurparon su identidad”.

Así pues, ha destacado que más de 145.000 legajos y 40 libros de la CNT se entregaron a otro grupo que “nada tiene que ver” con el original y que se autodenomina CNT Catalunya- Joaquim Costa, que automáticamente determinó que los documentos se quedasen en el archivo catalán.

Al igual, según ha continuado, ha pasado con documentos del PCE que se han entregado a la organización conocida como PSUC y más de 60.000 papeles entregados al colectivo CADCI, a pesar de que un juzgado de Barcelona ya determinó que esta agrupación no es “heredera” de los bienes de la asociación que hace décadas llevó ese mismo nombre.

Policarpo Sánchez ha explicado que esta forma de actuar se ha llevado a cabo con los colectivos que no estaban dispuestos a dejar los documentos en el Arxiu Nacional de Catalunya o que quería mantenerlos en el Centro Documental de la Memoria Histórica. De esta forma, han “negociado” su permanencia en la institución catalana.

OTRAS “TÉCNICAS”

Además, ha subrayado que “ha ido más allá” evitando entregar documentos a los “legítimos” propietarios con otras técnicas como que “la Generalitat de Cataluña falsificó el nombre de uno de los titulares de la documentación”.

Se trataba de Edmundo Domínguez, al que se le modificó el nombre por Edmon Domínguez “al objeto de parecer un particular catalán” y “hacer que no existe” para “poderse quedar” con su documentación enviada por el CDMH.

ROGELIO BLANCO

Asimismo, ha acusado al que fuera director general del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura, durante el Gobierno socialista, Rogelio Blanco, de “cometer falsedad en documento público por tratar de ocultar que había entregado a la Generalitat catalana documentación de Asturias”.

Según Policarpo Sánchez, los documentos salieron y, tras salir a la luz su salida, “se devolvieron en secreto”. No obstante ha lamentado que solo hayan vuelto los que se apuntaron en la documentación desvelada por el investigador salmantino y que el resto, también de titulares que no tienen “nada que ver” con la que marca la ley, “siguen allí”.