Pertegaz, el 'mago' que llevó el diseño español a la Quinta Avenida

Durante su extensa carrera, recibió numerosos galardones a nivel internacional.

El diseñador de alta costura Manuel Pertegaz, definido como 'mago de la aguja' en más de una ocasión por su vertiginosa carrera, fue el primer español en desembarcar en la famosa Quinta Avenida de Nueva York, y vistió durante más de 70 años a celebridades como Audrey Hepburn, Jaqueline Kennedy y, más recientemente, la princesa Letizia.

 

Nació en Olba (Teruel), en 1918, pero con sólo diez años se trasladó junto a su familia a Barcelona, donde empezó a trabajar como ayudante de sastre en un pequeño taller de la céntrica calle del Carme, en el que confeccionó su primer abrigo.

 

Dio el salto a la fama antes de cumplir los 25 años con la apertura de su primera tienda en la Diagonal, cuyo meteórico éxito le llevó a abrir otra boutique en Madrid seis años más tarde.

  

Consideraba que su estilo definía a un tipo de mujer elegante y sofisticada, se definía como una persona "perfeccionista", y siempre defendió que era el vestido el que se debía adaptar al cuerpo de la mujer y no a la inversa.

  

Si bien su ropa definía a la mujer en general, hubo una en especial, Bibis Samaranch, su amiga y confidente, a quien consideró su  musa e inspiración desde que la vistió de novia en 1955 para casarse con Juan Antonio Samaranch hasta que falleció en el 2000.

 

Y fueron estas convicciones las que le llevaron a ser pionero en cruzar el charco y desembarcar con su propia boutique en la calle comercial más selectiva de la gran manzana: la Quinta Avenida de Nueva York.

  

Tras la muerte de Christian Dior, en 1957, se barajó el nombre de Pertegaz como posible sucesor del diseñador francés, uno de sus referentes junto a Balenciaga y Chanel, pero el modisto decidió quedarse en España.

  

En su época de máximo rendimiento llegó a tener cinco tiendas abiertas y más de 700 empleados, pero los cambios políticos que siguieron a la muerte de Franco perjudicaron mucho al consumo y, por extensión, en la alta costura, lo que obligó al turolense a cerrar sus salones de Madrid, bajón del que se recuperó años más tarde.

  

A finales de los 90, y tras casi 70 años diseñando ropa exclusivamente para mujer, lanzó su primera de línea de moda y complementos para hombre, algo que antes no se había plantado porque consideraba "aburrida" la ropa masculina.

  

Uno de sus últimos encargos más famosos fue el vestido de novia de la princesa Letizia Ortiz en 2004.

  

Durante su extensa carrera, recibió numerosos galardones a nivel internacional, entre los que figuran el Oscar de la Costura por la Universidad de Harvard (1954), la Medalla de Oro de Berlín y las llaves de oro de las ciudades de Boston, Nueva Orleans, El Cairo y México.

  

Entre sus distintivos a nivel nacional destacan el de comendador de la Real Orden de Isabel la Católica, la cruz de caballero de San Jorge de Teruel, la medalla de Fomento de las Artes Decorativas y la medalla de oro al Mérito Artístico de la Generalitat de Catalunya.