¿Pero qué es el IPC y cómo se calcula?

Cesta de la compra

Cada mes escuchamos hablar de la variación del Índice de Precios de Consumo, también conocido como IPC por sus siglas. Décima arriba o décima abajo... ¿Qué es, cómo se calcula o para qué sirve?

Lo primero que hay que hacer es explicar qué es el IPC. Se trata de es un indicador estadístico de la evolución del coste de la vida en España. Muestra la evolución del nivel de precios del conjunto de bienes y servicios básicos que consumen los hogares españoles, lo que se conoce comúnmente como "cesta de la compra". Por tanto, se puede decir que el IPC es una radiografía de la economía y de la sociedad de un país, ya que está compuesto por el conjunto de artículos o servicios más consumidos. 

 

Es conveniente aclarar que el IPC no recoge el precio de los productos, sino cuánto ha aumentado o disminuido de media su valor de forma porcentual. Normalmente, este dato se representa indicando el tanto por ciento que ha variado respecto al mes anterior, o respecto al conjunto del año.

 

¿CÓMO SE CALCULA EL IPC?

 

Para calcular el IPC se contrasta la evolución de los precios de casi 500 artículos. Para esto se recoge y procesa información de miles de establecimientos de 177 municipios (52 capitales de provincia y 125 municipios no capitales).

 

El encargado de recoger esta información es el Instituto Nacional de Estadística (INE). En general, el periodo de recogida de los precios abarca aproximadamente desde el día 1 al 22 de cada mes, ambos inclusive, aunque para ciertos artículos el periodo se amplia si es posible hasta final de mes.

 

Los datos se recopilan por expertos de manera personal o por teléfono, fax y correo electrónico. Por su parte, para la selección de los municipios y de los establecimientos y zonas comerciales donde se recogen los datos se siguen unos criterios prefijados que buscan maximizar la representatividad de la muestra. Es importante señalar que los precios analizados no incluyen ni contemplan las rebajas.

 

¿QUÉ ARTÍCULOS Y CON QUÉ CRITERIO COMPONEN LA 'CESTA'?

 

Los artículos que componen la cesta de la compra se eligen por los siguientes criterios: deben ser consumidos habitualmente, deben tener precios fácilmente observables, deben ofrecer garantías de razonables de permanencia en el mercado y la evolución de su precio debe ser similar a la del resto de artículos similares de la parcela que representan.

 

La importancia de cada artículo o servicio está determinada por su propio consumo y se cambia y modifica según los hábitos de los consumidores.

 

Como norma general se utilizan 12 grandes grupos: alimentos y bebidas no alcohólicas, bebidas alcohólicas y tabaco, vestido y calzado, vivienda, menaje, medicina, transporte, comunicaciones, ocio y cultura, enseñanza, hoteles y restaurantes, otros bienes y servicios.

 

Cada grupo tiene una ponderación estadística en función de su peso específico en el mercado.

 

¿Y PARA QUÉ SIRVE EL IPC?

 

El IPC representa básicamente la evolución del coste de vida y resulta esencial para conocer la inflación o la deflación, el incremento o disminución generalizado de los precios de bienes y servicios. Por ejemplo, que el IPC suba un 5% significa que una familia tendrá que gastar un 5% más para adquirir los productos de esta "cesta de la compra" básica.

 

La variación de este indicador es tan importante para la revisión de los salarios, los contratos de arrendamiento de inmuebles, la fijación de las pensiones, las primas de seguros y otros tipos de contrato, así como deflactor en la Contabilidad Nacional.

 

Tenemos que tener en cuenta que si el IPC sube y nuestros salarios no lo hacen de una manera similar estaremos perdiendo nivel adquisitivo. Además, el IPC permite la observación de la economía de manera continuada, lo que también fomenta que se establezcan predicciones tanto del Gobierno como de las empresas privadas, que es lo que se conoce como indicador del IPC adelantado.