Pedro Sánchez pasa en 18 meses de diputado anónimo a presentar su candidatura para liderar el PSOE

Pedro Sánchez

Es ajeno a los aparatos del partido y accedió al Congreso como diputado suplente.

El socialista Pedro Sánchez, que este jueves presenta su candidatura para liderar el PSOE, forma parte de la bancada del PSOE en el Congreso de los Diputados desde enero de 2013, cuando tomó posesión de su escaño en sustitución de la exministra Cristina Narbona, una circunstancia idéntica a la que le llevó a su primera legislatura en la Cámara Baja, cuando entró por el exministro Pedro Solbes en 2009.


No forma parte de la Ejecutiva del PSOE ni del Comité Federal, ya que en sus años de militancia no ha tenido ningún cargo orgánico, más allá de sus años como diputado los que estuvo como concejal de Madrid entre 2004 y 2009. En la actualidad ejerce de portavoz para la Comisión para el estudio del Cambio Climático del Congreso, si bien la 'visibilidad' se la dio el puesto que le concedió la dirección socialista el año pasado, coordinando los trabajos para la Conferencia Política de noviembre.

Antes de este encargo ya se había comenzado a oír hablar de Pedro Sánchez como uno de los nombres con futuro en el PSOE. Su juventud -tiene 42 años-- y su sólida formación académica avalaban esta tesis para quienes comenzaban a ver en él una promesa real del socialismo. También es reconocida su telegenia, que le ha valido el apodo de 'Pedro el Guapo' con el que se le conoce.

Este diputado por Madrid es doctor en Economía y Empresa por la Universidad Camilo José Cela, donde en la actualidad imparte clases de Estructura Económica y Pensamiento Económico. Además, tiene un máster en Economía Política Europea por la Universidad Libre de Bruselas y en Liderazgo Público por el IESE.

Su experiencia al margen de la política se completa con labores de consultoría internacional en el sector privado, en las que se ha centrado cuando no ha ocupado un escaño. Además, trabajó en el gabinete del Alto Representante de Naciones Unidas en Bosnia y fue asesor en el Parlamento europeo.

Sánchez ha reconocido que llevaba meses preparándose para las primarias abiertas que se habían convocado en noviembre cuando el calendario cambió, tras la derrota de las pasadas elecciones europeas, que llevaron a Alfredo Pérez Rubalcaba a anunciar su marcha y a convocar un congreso extraordinario.

KILÓMETROS Y FOLLOWERS

Aunque el proceso es diferente, al diputado madrileño también le sirve para la carrera a la que se lanza ahora todos los kilómetros que ha hecho en los últimos meses, recorriendo agrupaciones donde ha charlado con militantes, entre quienes pretendía darse a conocer. Y parece que donde tiene más terreno abonado es en Balereares y algunas agrupaciones de Castilla-La Mancha y Extremadura.

Además de contactos personales, ha sumado los 'virtuales', a través de su cuenta personal en Twitter, donde tiene más de 14.000 seguidores y en la que ha ido dando cuenta de sus 'bolos' por toda la geografía española a través de sus casi 9.000 tuits. Y es seguro que en su campaña para la Secretaría General también se valdrá de esta red social, donde en los últimos días se han multiplicado las plataformas de apoyo, desde las que incluso salió la noticia de que este jueves presentaría su candidatura.

ARROPADO EN LA PRESENTACIÓN DE SU LIBRO

A finales del año pasado presentó su libro 'La nueva diplomacia económica', fruto de su tesis doctoral, en un acto en el que contó con la participación de los exministros Ramón Jáuregui y Trinidad Jiménez y del vicepresidente de SEAT, Ramón Paredes. También estuvo la 'número dos' del PSOE, Elena Valenciano, buena parte de la Ejecutiva socialista y muchos compañeros del Grupo Socialista en la Cámara Baja, entre ellos su secretario general, Eduardo Madina. También estaban los exministros José Blanco, Miguel Sebastián y Cristina Narbona.

Aunque sus defensores daban por seguro que participaría en la carrera por liderar el PSOE, Pedro Sánchez ha preferido ser discreto públicamente y no ha querido confirmar hasta esta misma semana que se presentará al congreso. Con todo, sus últimos apariciones hacían pensar que así sería con total seguridad.

Esta semana saltaron las alarmas cuando convocó para hacer unas declaraciones en el Congreso, que finalmente pretendían hacer una propuesta de regeneración democrática y sugerir el lema de 'unidos por el cambio' para el congreso. Un día después, cuando ya la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, había anunciado que no se presentará al proceso, reconoció sus "ganas de competir".

Ese mismo día aseguró estar en las quinielas "por derecho propio" y no como 'segundón' de Susana Díaz o como maniobra de ningún otro dirigente. Quizás por ello en su entornó sentó mal el tratamiento que, según alegaban, se le dio en la campaña europea, especialmente comparado al de los hasta entonces 'candidatos oficiosos' a las primarias abiertas, Eduardo Madina, Patxi López y Carme Chacón.

Ferraz informó de los actos de campaña que iban a protagonizar con cada uno de ellos, alrededor de una decena para los dirigentes vascos y menos la exministra porque sólo podía estar unos días en España, y aseguró que la candidata, Elena Valenciano, compartiría escenario con cada uno de ellos en una ocasión. Aunque los planes finalmente no se ajustaron a la realidad, entonces se hizo diferencia así con Pedro Sánchez, del que sólo se dijo que estaría en tres actos.