Pedro Sánchez no tarda ni un minuto en mandar al limbo la investidura de Rajoy

Pedro Sánchez, durante su intervención. Foto: EP

Seré claro y directo. El Grupo Parlamentario Socialista votará no a su investidura", ha dicho Pedro Sánchez nada más empezar su intervención. Justifica su postura en la desconfianza hacia la corrupción y dice que no le pueden obligar a respaldar políticas con las que no están conformes.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha arrancado el debate de investidura de Mariano Rajoy anunciando que su grupo votará en contra del candidato del Partido Popular a la presidencia del Gobierno "con total y absoluto convencimiento". "Seré claro y directo. El Grupo Parlamentario Socialista votará no a su investidura", ha dicho Pedro Sánchez y a continuación ha argumentado su postura por el "compromiso" con sus votantes y por "el bien de nuestro país".

 

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha justiticado su "no" a Rajoy en la "desconfianza" que genera el candidato a la investidura por la "corrupción", las "mentiras" durante su mandato y el "uso y abuso" de las instituciones. En su opinión, la Legislatura pasada fue la del "absolutismo" del PP y esta, advirtió, pretende ser la del "chantaje". Sánchez ha recordado el artículo 99 de la Constitución Española, en el que se explica que el candidato solicitará la confianza de la Cámara, para negársela basándose en estos argumentos.

 

El dirigente socialista también ha tenido palabras críticas en su discurso para la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, a quien a acusado de aceptar la "malintencionada" fecha que ha querido el candidato para la investidura y que llevaría unas hipotéticas terceras elecciones al 25 de diciembre. "Ha dejado el Congreso por los suelos", la ha dicho.

 

Pedro Sánchez también recordó las acusaciones que le lanzó el ahora candidato del PP a la investidura, Mariano Rajoy, cuando se produjo el debate de investidura del candidato socialista en marzo pasado. Entre otras cosas, le recordó que le había acusado de defender "intereses particulares"; de no haber movido ni un dedo para lograr los apoyos suficientes o la comparación que hizo entre "buenos y malos" cuando dijo que Sánchez hacía creer que si no salía elegido sería por culpa de los demás que eran malos.

 

Por estas razones, que dio Rajoy a Sánchez en marzo, el secretario general del PSOE cree que el propio candidato debería "ser el primero en votar contra su candidatura". El dirigente socialista le ha recordado al presidente del Gobierno en funciones que él nunca le pidió el voto para la investidura de marzo, ni criticaron su postura, pero ahora "nadie" puede pedirle que usen la fuerza que tienen para apoyar en lo que no creen.

 

Sánchez recordó a Rajoy que a lo largo de la historia de la democracia, la primera fuerza política siempre ha sido capaz de lograr los escaños necesarios para salir elegido y la mayoría de los gobiernos se han producido en minoría. La novedad, sin embargo, señaló, es que "desde el 20D" por primera vez "la primera fuerza política" es "incapaz de lograr los apoyos". "Esa incapacidad", le ha espetado, "es en exclusiva suya y nadie más es responsable de ella".

 

El dirigente socialista recordó a Rajoy que en los últimos cuatro años han ocurrido cosas que no se pueden olvidar y no es creíble, dijo, que ahora pueda ser el "orientador de la regeneración democrática". Ahora, recalcó, "no tiene ninguna credibilidad".