Paulina y Colate, tensión en los juzgados

Paulina Rubio y Colate
Tras una ruptura tormentosa, ahora toca reunirse en los juzgados para concretar la custodia de su hijo Andrea Nicolás. Cada vez que se ven saltan chispas.
MADRID, 31 (EUROPA PRESS)



La cita era en la Corte de Familia del Condado Miami Dade, lugar donde reside la cantante y donde Colate tiene que quedarse para poder pasar más tiempo con su hijo. Él llego tranquilo, acompañado por su abogado Sandy Becker, pero Paulina decidió acudir con su abogado, su padrastro y un guardaespaldas.

Desde el comienzo del juicio el ambiente ya estaba caldeado, a Paulina se la pudo ver molesta nada más empezar. Interrumpió al juez, George Sarduy, y empezó a hablar en defensa propia. A partir de aquí los ataques hacia Colate no cesaron, dijo que era un mal padre, que no le cambiaba los pañales y que el juez tenía que considerar quitarle el 50% de la custodia.

Esto no fue todo, subiendo el tono de voz, alegó que esta semana pasada su hijo ha estado con Vallejo-Najera y que le ha sido imposible poder hablar con su hijo. Que la nannie que se encuentra a su cargo tampoco le coge el teléfono y que normalmente Colate le dice que se vaya, mientras que debería de estar en todo momento con el niño tal y como ordenó la corte.

Pero el plato fuerte lo dejó para el final. La cantante dijo que le era imposible mantener una conversación con su expareja ya que este le agrede y le insulta, y se reiteró en su versión que el empresario no quería firmar el divorcio porque ella era la inversión monetaria más importante que él había hecho.

Incontables ataques de la mexicana al que fuera su pareja, acusándole de ser un mal padre, de no cuidar de su hijo, de vender entrevistas y vender fotos de su hijo y de montar un circo alrededor de su divorcio.

Tras tantos ataques hacia su persona, Colate respondió tranquilo, diciendo que ella se había llevado al niño a Marruecos sin su consentimiento ni el del juez, sin las vacunas apropiadas y que las fotos de su viaje han salido publicadas. Que él no tiene que vivir en Miami ya que toda su familia esta en España, pero que lo qué más quiere en este mundo, su hijo, está ahí y es donde quiere estar.

Es una pena ver como unos padres se pelean por la custodia de un hijo, como se pasa tan rápido del amor al odio y como se puede hacer lo imposible por conseguir lo que uno quiere.