Pasajeros al tren de la tapa: la gastronomía de Valladolid, a toda máquina

La Asociación de Hosteleros reparte más de medio millar de tapas entre los pasajeros del Avant (Madrid-Valladolid) para promocionar el Concurso Provincial de Pinchos que se celebra esta semana.

Estación de tren de Chamartín (Madrid). 11.55 horas. Los pasajeros con destino Valladolid se acomodan en los asientos del Avant, que en apenas una hora llegará a la Ciudad del Pisuerga. Lo que promete ser un viaje cotidiano, pronto se convierte en una agradable, y sobre todo sabrosa, sorpresa.

 

Por los pasillos centrales, un grupo de camareros ofrecen a los usuarios del tren cerca de medio millar de exquisitos pinchos. Es el tren de la tapa. Una iniciativa que año tras año repite la Asociación Provincial de Hostelería de Valladolid, con la colaboración de Renfe, y que en esta ocasión promociona el Concurso Provincial de Pinchos de Valladolid que se celebra esta semana.

 

José Alberto Torrecilla, responsable de comunicación de los Hosteleros de Valladolid, explica que “es una iniciativa muy bonita, ilusionante, que además es una acción promocional para el concurso bastante fuerte; tiene gancho y tirón”, aclara Torrecilla.

 

En total se ha repartido cerca de 500 tapas elaboradas por cuatro restaurantes de la capital. Caroba ha preparado una brocheta sin gluten; Triana, su Salmorejo del Califa; restaurante María, crema de queso con sobrasada y remolacha; y Belmondo, atún con salsa de guacamole y wasabi; todo ello regado con vinos de las Denominaciones de Origen de Valladolid: Rueda (Menade), Cigales (Amalio del Pozo) y Ribera de Duero (Dehesa de los Canónigos).

 

Javier Gómez, jefe de área comercial de Renfe, explica que esta iniciativa llega a 236 pasajeros aunque para alcanzar un mayor número de viajeros durante toda la semana “todos los cabezales de los asientos llevan un tarjetón con la campaña promocional del Concurso provincial de Pinchos”.

 

Alejandro Cuadrado (restaurante María), Carlos Rubio (Triana), Alfonso Manzano (Caroba) y Juan Velicia (Belmondo) han sido los cocineros que han hecho de uno de los vagones del AVE su improvisada cocina donde preparar estos exquisitos pinchos, que han servido los alumnos de hostelería del instituto Diego de Praves. El balance de todos es muy positivo, también el de los viajeros cuando han comprobado lo sabroso que puede llegar a ser viajar a Valladolid.