Para Izquierda Unida los presupuestos de Diputación "O cambian o no deben existir"

Santiago Jiménez, portavoz de Izquierda Unida, considera que en un momento en el que los ayuntamientos “ya debían conocer el dinero del que podrían disponer para sus cuentas, ni siquiera saben los criterios con los que se va a manejar la Diputación”, cuyas cuentas reconoció “pensadas para los pueblos”.


“O cambian o no deben existir”. Con estas palabras comenzaba Santiago Jiménez, diputado provincial de Izquierda Unida, el análisis de los Presupuestos Provinciales 2014, una propuesta que deja claro que “los ayuntamientos, que debían estar jugando ya con sus presupuestos aún no saben el dinero que los va a corresponder, ni qué criterios van a imperar en el reparto del dinero. Los municipios no deberían estar a expensas de la Diputación. Es una pata que falla. La Diputación no está concebida para repartir sus recursos a los municipios, porque depende de lo que reciba de otras instituciones”.

 

Unas cuentas que llegan marcadas de inicio por los más 3,6 millones de euros en el apartado de ingresos que debe la Junta de Castilla y León, cerca del 70% de servicios que ya están hechos y pagados por la Diputación, un hecho “que pone al descubierto que alguna administración sobra, que existen duplicidades”, porque mientras paga la Junta, “cuando lo paga”, es la Diputación “la que hace los servicios y los paga”. A fecha actual “la Diputación tiene cerrada el capítulo de los gastos y los ingresos vendrán cuando lleguen, y quizás obligan a modificar el presupuesto de 2014″.

 

Para el diputado provincial de Izquierda Unida “son presupuestos que miran a los pueblos” dado que cuentan con un plan de inversiones de 4 millones de euros, una partida para mantenimiento de las infraestructuras que se mantiene respecto a 2013 y subvenciones para gastos corrientes. En el capítulo de deuda Santiago Jiménez, que tildó los presupuestos de “reales”, las calificó de asumibles dado que “22 millones son poco para la Diputación, cuyos préstamos han sido de inversiones y no de gastos generales”.