Oxfam Intermón propone medidas para recuperar los niveles de ayuda al desarrollo anteriores a la crisis

Entre 2008 y 2012 España redujo su partida de cooperación en un 70 por ciento, dejándola en niveles de los años 80, y la ayuda de las comunidades autónomas se desplomó en un 64 por ciento.

“La ayuda al desarrollo y la lucha contra la pobreza no pueden estar sometidas al albedrío del político de turno. Se trata de una política de Estado y necesita un pacto a largo plazo que evite vaivenes presupuestarios como los sufridos en los últimos años”, afirma Jaime Atienza en la presentación del Informe “La Realidad de la Ayuda”, que analiza el papel de nuestro país como donante entre el inicio de la crisis en 2008 y 2012, último año del que existen datos cerrados sobre Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD).

 

En el informe, Oxfam Intermón denuncia que la cooperación al desarrollo es la política pública más recortada desde el inicio de la crisis y se ha visto reducida en un 70% en este periodo y España ocupa hoy un papel irrelevante en la política internacional encaminada a luchar contra la pobreza y la desigualdad. “Para empeorar las cosas existe una sub-ejecución del presupuesto, que en 2012 llegó a representar el 32% de lo presupuestado. Es decir que 750 millones de euros de la ayuda planificada no llegaron a las personas que los necesitaban”, afirma Atienza.

 

"Particularmente llamativo es el recorte realizado a la ayuda humanitaria y de emergencia, que en 2012 se quedó en 72 millones de euros. Los sucesivos recortes realizados en los Presupuestos de Estado de 2013 y 2014 la están convirtiendo en una partida casi testimonial. El presupuesto de la AECID para emergencias este año se ha quedado en 16 millones, insuficiente para hacer frente a posibles emergencias".

 

"A pesar de que el presidente Rajoy se comprometiera en la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre pasado a incrementar las partidas de AOD en cuanto la economía española entrara en la senda de crecimiento económico, los Presupuestos Generales del Estado para 2014 (considerados como los del inicio del crecimiento) han vuelto a dar otro hachazo a la cooperación internacional. Para, 2014 está previsto que la AOD se sitúe en el 0,17% de la Renta Nacional Bruta (RNB), dato que probablemente no alcance finalmente el 0,15% debido a la creciente brecha entre lo planificado y lo ejecutado por trabas burocráticas. Si esta cifra se consolida, estaremos alcanzando mínimos históricos y a años luz del objetivo del 0,7% de la RNB para cooperación”, afirma Atienza.

 

Propuestas para revertir la tendencia

Sin embargo, esta tendencia "podría revertirse si existiera voluntad política". La organización propone una batería de propuestas que permitirían incrementar las partidas de AOD en los próximos años y devolverla a los niveles anteriores a la crisis económica. Entre ellas destaca el progresivo incremento de la AOD en un 0,05% de la Renta Nacional Bruta anualmente. Esto significaría unos 500 millones de euros anuales (dependiendo del crecimiento del la RNB), lo que podría permitir a España alcanzar en 5 ó 6 años índices de AOD previos a la crisis (0,47% de la RNB hacia 2019/2020).


Además, Oxfam Intermón propone una batería de formas innovadoras de financiación, que incluyen la generación de recursos económicos domésticos frenando la evasión y elusión fiscal y aumentando la transparencia del sector financiero internacional. Por otro lado, la Tasa a las Transacciones Financieras, que 11 países de la UE están negociando poner en marcha en Bruselas (y que debería acordarse antes de que se desconvoque el PE dentro de un mes y medio), podría recaudar unos 5.000 millones de euros en nuestro país que podrían aliviar la pobreza tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.


Comunidades menos generosas

La cooperación descentralizada, aquella que dan las Comunidades Autónomas y entes locales, se redujo entre 2008 y 2012 en un 64% en conjunto, aunque algunas comunidades la rebajaron casi hasta la desaparición. Es un dato importante si tenemos en cuenta que desde ellas se llegó a gestionar el 15% de la cooperación española.

 

En 2012, la ayuda al desarrollo ejecutada por las Comunidades Autónomas fue de 166,7 millones de euros, un 13% menos que el año anterior. Castilla y León acusó un descenso mucho más pronunciado (-44%), rebajando su contribución ese año a 5,8 millones de euros.

 

Los presupuestos de 2013 castigaron nuevamente los proyectos de cooperación (3,7 millones), aunque para el año en curso se prevé una ligera recuperación (4,2 millones), una cantidad en cualquier caso muy exigua y alejada de los cerca de 12 millones ejecutados en 2009. La aprobación del nuevo Plan Director de Cooperación en diciembre pasado es un signo esperanzador de mantener la ayuda oficial al desarrollo en la región, a pesar de las graves limitaciones actuales.


España en dirección contraria

A nivel internacional, la ayuda al desarrollo ha tenido un comportamiento muy distinto al de España en el conjunto de países donantes. A pesar de una bajada en 2012 (4%), la AOD de los donantes del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la OCDE se incrementó en el período 2008-2012 en un 3,4%. Incluso países muy afectados por la crisis como Portugal o Irlanda han tenido reducciones de sus presupuestos de AOD mucho más moderados que España (porcentajes de bajada).

 

España es hoy la 13ª economía mundial, pero ocupa el puesto 21 en la lista de donantes.


La ayuda sirve

!No podemos olvidar que esta es una política pública fundamental para millones de personas. La ayuda al desarrollo funciona, tiene rostro humano y mejora las condiciones de vida de las personas", indican desde Oxfam Intermón. Entre 1990 y 2011 ha contribuido a que:


¢    700 millones de personas hayan podido salir de la pobreza extrema.
¢    Más de 2.100 millones de personas tengan acceso a fuentes mejoradas de agua potable.
¢    50 millones de personas fueron tratadas de tuberculosis y se salvaron 20 millones de vidas.
¢    Ha caído un 41% la mortalidad de niños menores de cinco años.
¢    La tasa de mortalidad materna en todo el mundo ha disminuido un 47%.
¢    45 millones de niños han podido incorporarse a la escuela.