Ortega Cano, en su última palabra, dice estar pasando un "quinario" e insiste en que no bebió

El extorero José Ortega Cano, para quien el fiscal pide cuatro años de cárcel por el accidente que le costó la vida a Carlos Parra, ha hecho uso de su derecho a la última palabra para asegurar que este siniestro "ha sido el percance más grave" de su vida y que, por ello, está pasando "un quinario", mientras que también ha insistido en defender que el día del accidente no bebió alcohol.



SEVILLA, 19 (EUROPA PRESS)



En este sentido, el extorero ha comenzado diciendo: "señoría, voy a ser muy breve, solamente decir que tengo el carné de conducir desde marzo de 1974, son casi 40 años en los que he conducido a lo largo de toda la geografía española, francesa, portuguesa, americana... y nunca he tenido un accidente, desgraciadamente he tenido percances, pero nunca un accidente".

Por este motivo, ha añadido, el siniestro en el que falleció Carlos Parra "ha sido el percance más grave de mi vida". "Estoy pasando un quinario; llevo casi dos años pasándolo muy mal, lo peor que me ha podido pasar es tener" un accidente con un fallecido, ha aseverado, añadiendo que "me uno a su dolor, al de su familia".

Ha asegurado que, cuando le comunicaron que en el accidente había muerto una persona, "me quería morir yo", punto en el que ha mantenido su versión de que segundos antes de la fatal colisión "no sé si sufrí un vahído o pérdida de sueño; no sé lo que pasó ese día".

"NO ME ACUERDO DE NADA"

Dirigiéndose a la juez y poniendo como testigos a Dios y a sus seres más queridos, el extorero ha afirmado que "le puedo decir con todos los honores y juro que no tengo ninguna memoria de lo que fue el accidente" ni de las "horas" que los Bomberos emplearon para sacarle de su vehículo Mercedes R-320 o las que pasó en la "UCI" del Virgen Macarena.

"No me acuerdo de nada, no tengo memoria de nada, y eso lo digo con toda sinceridad", ha proseguido. "Por mi salud y por mi vida, no debo de beber y no he bebido ese día", por lo que "sea lo que Dios quiera y lo que la Justicia dictamine".

Tras ello, el juicio ha quedado visto para sentencia.