Organiza tu nevera correctamente para mantener la calidad de los alimentos

La nevera nos permite conservar mejor los alimentos y retrasar el desarrollo de microorganismos. Sin embargo existen diversos alimentos que no debemos refrigerar y otros que se conservan mejor en determinadas áreas de este electrodoméstico.

Según explica Ana Andújar, fundadora y gerente de la plataforma online Yocomobien.es, para neutralizar los microbios, el frigorífico debe encontrarse a una temperatura de entre los 4 y 8 grados centígrados. "Si organizamos de forma correcta el frigorífico, se pueden evitar una gran cantidad de enfermedades", señala Andújar.

 

5 PAUTAS PARA DISTRIBUIR LOS ALIMENTOS EN LA NEVERA    

 

¿Estamos utilizando bien nuestro frigorífico? Revisa estas 5 pautas para su organización que propone la responsable de YoComoBien:

 

1. En la parte superior se deben colocar los alimentos más frescos, como los lácteos.    

 

 

 

2. En la puerta o parte central las conservas, las mermeladas y las bebidas abiertas. Los huevos suelen tener su propio sitio en la puerta del refrigerador, el lugar menos frío de la nevera.

 

3. Los embutidos y los alimentos ya cocinados deben conservarse en la parte central del frigorífico, ya que el nivel de frío que necesitan es más bajo.    

 

4. En la parte más baja de la nevera irán la carne y el pescado, ya que son los alimentos más perecederos y por tanto los que más se benefician del frío. Aun así debemos recordar que este tipo de alimentos no pueden permanecer demasiado tiempo en la nevera.

 

5. Las frutas y verduras se colocarán en los cajones de la nevera, donde la temperatura no es tan baja. Los cítricos, los plátanos y los tomates no merece la pena meterlos en el frigorífico, ya que empeoraran su sabor. Sin embargo las fresas, cerezas, uvas, zanahorias, remolachas, brócoli, espinacas y lechuga deben refrigerarse siempre. 

 

¿QUÉ ALIMENTOS NO SE DEBEN GUARDAR EN LA NEVERA?    

 

En muchos casos solemos colocar en la nevera algunos productos que no deben meterse y que, en lugar de potenciar sus propiedades, las empeoran. Andújar nos recuerda qué alimentos no deberíamos guardar en la nevera:

 

* Existe una tendencia generalizada a pensar que el chocolate debe conservarse en la nevera porque si no, se derrite. Pero la realidad es otra, el frío provocará que le salga una capa de color blanquecino y su textura cambiará desagradablemente. 

 

* La cebolla, porque la humedad provoca la aparición de moho.    

 

* El ajo solo puede almacenarse en la nevera si se encuentra troceado y debidamente colocado en un recipiente hermético.    

 

* Las patatas, ya que el frío aumentará la cantidad de azúcar que contienen y nos encontraremos un producto arenoso.

 

* El café perderá sabor en la nevera y podría adquirir olores de otros alimentos.

 

La miel al contacto con el frío se cristaliza y se modifica su textura.

 

SACA PARTIDO A TU FRIGORÍFICO

 

Andújar señala que una de las claves para un consumo responsable se basa en comprar solo las cantidades necesarias y aprender a conservar los alimentos, "esto es importante sobre todo para evitar intoxicaciones", afirma. Existen otras pautas que pueden ayudarnos a sacar el mayor partido de nuestra nevera:

 

* No sobrecargar el frigorífico: si la nevera se encuentra demasiado llena, no habrá espacio entre los alimentos, el aire no circulará correctamente y la temperatura será desigual.    * El congelador mejor cuanto más lleno: de esta forma necesitará menos energía y el frío será mayor. 

 

* No introduzcas comida caliente en el frigorífico: pues se producirá una subida rápida de la temperatura. Si necesitamos enfriar algo rápidamente, podemos meterlo al baño maría de agua fría.    

 

* Durante el verano baja unos grados la temperatura.

 

* Coloca los alimentos nuevos detrás de los viejos: así se consumirá todo en orden y evitarás olvidar algún alimento con fecha de caducidad cercana.    

 

* Cubre herméticamente los productos que guardes en la nevera: lo mejor y más práctico es cubrirlos con film transparente.