Opositores sirios denuncian intensos ataques aéreos en Damasco

Hay "francotiradores del Ejército rodeando el hospital Nacional de Harasta y nadie puede cruzar de una calle a otra sin correr el riesgo de sufrir un disparo", ha asegurado Moaz al Shami, un activista de la oposición
Residentes de Damasco han informado este lunes de bombardeos aéreos cometidos en los barrios de Qaboun, Zamalka e Irbin y que, según ellos, han sido los peores desde que cazas y helicópteros sirios bombardearon zonas de la capital bajo control de la oposición el pasado agosto, desbaratando la tregua propuesta por el enviado especial de Naciones Unidas y la Liga Árabe, Lajdar Brahimi.

"Más de un centenar de edificios han sido destruidos", ha afirmado Moaz al Shami, un activista de la oposición, que dijo haber sido testigo de tres ataques aéreos en el distrito noreste de Harasta. Hay "barrios enteros desiertos", ha añadido.

"Incluso los postes de electricidad se han visto afectados" y ahora se encuentran "entre charcos de agua que sale de las tuberías", ha indicado Shami. En estos momentos, en Harasta "no hay comida, agua, electricidad ni teléfono", ha subrayado.

La situación en la zona es peligrosa ya que hay "francotiradores del Ejército rodeando el hospital Nacional de Harasta y nadie puede cruzar de una calle a otra sin correr el riesgo de sufrir un disparo", ha comentado Shami.

ATENTADO

Según la televisión estatal siria, al menos diez personas, incluidos niños y mujeres, han muerto a causa de un atentado "terrorista con coche bomba" en la ciudad de Jaramana, en el sureste de Damasco, controlado por las fuerzas leales a Al Assad.

Ambos bandos se culpan mutuamente de haber roto la tregua de cuatro días propuesta por Brahimi ante la festividad del Eid al Adha o fiesta del sacrificio.

"En el cuarto día, los grupos terroristas armados continúan violando la declaración de suspender las acciones militares en la provincia de Deir al Zor" que los dos grupos se habían comprometido a respetar, ha dicho la televisión estatal, que ha ampliado la información diciendo que las fuerzas rebeldes habían atacado a las fuerzas gubernamentales en Alepo y en Homs.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha lamentado la falta de acuerdo. "Estoy profundamente decepcionado porque las partes no han respetado el llamamiento para que suspendan los combates", ha asegurado Ban en Corea del Sur. "Esta crisis no se puede resolver con más armas y derramamiento de sangre", ha enfatizado.

Después de la reunión que ha mantenido Brahimi con el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, el diplomático ha lamentado por la ruptura de la tregua, pero indicó que eso no le impediría seguir esforzándose para alcanzar la paz.

A pesar de que tanto el Ejército sirio como varios grupos insurgentes aceptaron la tregua durante la fiesta del Sacrificio, la cual terminaba este lunes, ésta se ha incumplido.

Brahimi considera que "esta guerra civil debe terminar y que la nueva Siria tiene que construirse con todos sus hijos". Asismimo, ha hecho hincapié en la necesidad de ayuda por parte de otros países. "El apoyo de Rusia y de otros miembros del Consejo de Seguridad es indispensable", ha añadido.

Rusia y China han vetado hasta en tres ocasiones las resoluciones de Naciones Unidas para condenar el Gobierno de Al Assad por la guerra civil que se libra en el país. Pekín está dispuesto a demostrar que no toma partido por Siria y por ello ha instado a Damasco a que hable con la oposición y se satisfagan las demandas para lograr un cambio político abogando por un Gobierno de transición.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos desde que comenzó teóricamente la tregua entre las fuerzas del régimen y los grupos armados de la oposición se han registrado alrededor de 420 muertes.