ONG medioambientales detectan cientos de 'paranys' activos en la provincia de Castellón

La ONG medioambientales Acció Ecologista-Agró, Apnal-Ecologistes en Acció, Gecen y GER-Ecologistes en Acció han denunciado este miércoles en un comunicado la existencia de cientos de 'paranys' activos en la provincia de Castellón, lo que, en su opinión, constata "la absoluta impunidad con la que cazan".
CASTELLÓN, 31 (EUROPA PRESS)

La ONG medioambientales Acció Ecologista-Agró, Apnal-Ecologistes en Acció, Gecen y GER-Ecologistes en Acció han denunciado este miércoles en un comunicado la existencia de cientos de 'paranys' activos en la provincia de Castellón, lo que, en su opinión, constata "la absoluta impunidad con la que cazan".

Según han señalado, la caza "furtiva, masiva y sin control con parany", tipificada en el Código Penal como delito, "es una realidad tras 10 años de prohibición", pues "se han localizado paranys en todas las comarcas y municipios paranyeros de la provincia, en un total de 45, con más de 1.000 paranys, según un cálculo provisional, en los que cazaban con reclamos electrónicos".

Los ecologistas consideran que la detección de paranys en la Plana Baixa, "con las varetas con liga colocadas durante todo el día y noche y todos los días, en paranys muy visibles y junto a las poblaciones, demuestra la impunidad y la tranquilidad con la que se ejerce la caza furtiva, si bien también se ha constatado como cada vez son más los furtivos que intentan disimular la actividad utilizando únicamente horarios nocturnos y días festivos, cuando los agentes medioambientales aún no han iniciado su jornada laboral y/o cuando los efectivos son inexistentes".

"Queda demostrada, una vez más, la gravedad de este método masivo y no selectivo de caza que se practica incluso dentro de las parcelas valladas de los chalés", han añadido las entidad, que explican que la caza de aves con pegamento --liga-- "es el único delito penal, que conozcamos, donde se avisa repetidamente a los agentes de la autoridad, a través de teléfonos de emergencias 112 y 062, sin que aparezca nadie para evitar el delito".

"NULO CONTROL DE LAS AUTORIDADES"

Las ONG medioambientales denuncian que el "nulo" control de las autoridades "anima a los furtivos a delinquir, delitos penales que no se persiguen y que quedan impunes". "Esta relación causa-efecto se confirma tanto por los centenares de paranys que se han preparado en el último momento, una vez ya avanzada la temporada, como por paranys de nueva construcción que se han detectado", han agregado.

En su opinión, la "impunidad" del parany "choca frontalmente con el compromiso que ha adquirido recientemente el Gobierno español en foros internacionales". En concreto, han apuntado la Conferencia Europea sobre Caza Ilegal de Aves, organizada por el Consejo de Europa en Larnaca (Chipre) en 2011, que pide "tolerancia cero hacia la caza ilegal y una plena y práctica acción en la lucha contra esta actividad ilegal".

Igualmente, recientemente el Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN acordó por unanimidad la participación de sus miembros, entre los que se incluye el Estado español a través del Ministerio de Medio Ambiente, "en esfuerzos cooperativos para erradicar la captura ilegal o insostenible, el comercio y la muerte de aves migratorias".

Una vez más, según los ecologistas, "los hechos comprobados en el campo por las ONG medioambientales demuestran que el anteproyecto de la caza sin muerte de la Consejería no es más que una absurda y falaz quimera".

Las ONG medioambientales ofrecen su ayuda a la Consejera de Medio Ambiente "con el fin de despejar las dudas que aún pudieran albergar tanto el Ministerio como la Comisión Europea", por lo que aportarán los datos y pruebas "que demuestran claramente que, más allá de unos pocos agentes medioambientales concienciados, no existe control alguno sobre esta actividad tipificada como delito penal, ni respuesta alguna de las autoridades cuando se intenta denunciar esta actividad in situ".

"La lamentable situación, diez años después de su ilegalización, es que el parany, junto al enfilat, y ahora también el enfilat científico, solo son tapaderas para continuar en pleno siglo XXI con una inadmisible fiesta gastronómica que se sustenta en miles de delitos penales que quedan impunes".