Nuevos datos sobre las ayudas a la reducción de la producción de leche de vaca

Ayer se votó en Bruselas el Reglamento Comunitario que regula la medida de apoyo al sector lácteo que prima la reducción voluntaria de la producción de leche de vaca.


Esta ayuda auxiliará, en el ámbito de toda la Unión Europea, la reducción de la producción de leche de vaca hasta algo más de un millón de toneladas. El importe de la ayuda es de 0,14 euros por cada kilogramo de leche que el ganadero reduzca en el citado periodo de referencia.

 


El ganadero deberá reducir como mínimo 3.000 kilogramos y la cantidad de leche que reduzca, que podrá recibir ayuda, será como máximo el 50 % de la cantidad de leche entregada en el periodo de referencia por el ganadero.


Se establecen cuatro periodos para la reducción de la producción láctea: octubre, noviembre y diciembre de 2016; noviembre, diciembre de 2016 y enero de 2017; diciembre de 2016, enero y febrero de 2017 y enero, febrero y marzo de 2017. Estos periodos de reducción se compararán con los correspondientes periodos de referencia que serán los mismos pero del año anterior.

 


La Consejería de Agricultura y Ganadería publicará en los próximos días en el Boletín Oficial de Castilla y León la convocatoria de la ayuda correspondiente al periodo de reducción de octubre, noviembre y diciembre de 2016, que podrán solicitar los ganaderos que reduzcan su producción si se compara con estos tres mismos meses de 2015 -periodo de referencia-. Una vez resuelta esta convocatoria se publicarán las de los próximos periodos.

 


ASAJA considera insuficiente este paquete de ayudas y pide tanto a la Junta de Castilla y León como al Ministerio de Agricultura que lo complementes con medidas que resuelvan el problema de raíz y no pongan parches a una situación que se hace cada día más insostenible.

 


En este sentido, ASAJA solicita que se firmen convenios entre las administraciones y la banca comercial para dar préstamos al sector lácteo, fuertemente descapitalizado, y que subvencionen en todo o en gran parte los costes financieros. Sin financiación externa, muchas explotaciones, que ya llevan meses retrasando pagos a proveedores, irán cerrando en un goteo constante, y lo que es más grave, una gran parte de las que peor están aguantando, son las mejor dimensionadas, y hasta ahora en teoría más competitivas.


Aunque el problema es general en toda Europa, ASAJA considera que los ganaderos españoles, y por extensión los de Castilla y León, son de los más desprotegidos de toda Europa en sus relaciones con la industria láctea y con la distribución, a pesar del esfuerzo del Gobierno en los últimos años promulgando una normativa sobre la cadena alimentaria pionera, pero por ahora poco efectiva. Además, no existen mecanismos para identificar el origen de la leche que se produce en nuestro país, y el consumidor no se implica lo suficiente con los productos locales. Así, al problema de los bajos precios, se suma el abuso de ciertas industrias y operadores lácteos que llevan varios meses comprando leche por debajo de los veinte céntimos de euro el litro, lo que provoca distorsión y competencia desleal en el mercado. Esta práctica, en opinión de ASAJA, no debería de estar permitida.


ASAJA hace un nuevo llamamiento al Gobierno, a la Junta de Castilla y León, a la industria láctea, a la gran distribución alimentaria, y a todos los actores que intervienen en la cadena de valor de la leche, para poner en marcha todas las medidas posibles que en su conjunto permitan sortear esta crisis y devolver la tranquilidad a un sector que es de capital importancia en el desarrollo socioeconómico de Castilla y León.