Nueva sentencia a favor de Ceiss tras la denuncia de dos preferentistas "que conocían los riesgos de la operación"

Entre mayo y julio de 2009 adquirieron participaciones preferentes y obligaciones subordinadas por importe de 129.000 euros. En total ya son 6 las sentencias a favor de la entidad.
 

La Audiencia Provincial de Salamanca desestimó un recurso de dos preferentistas contra el Banco Ceiss por considerar que ambos inversores conocían perfectamente los riesgos que asumían cuando entre mayo y julio de 2009 adquirieron participaciones preferentes por un importe nominal de 30.000 euros y obligaciones subordinadas, repartidas en tres contratos, que ascendieron a 99.000 euros.

 

Los dos preferentistas presentaron una demanda en la que pedían la nulidad de los contratos firmados con Banco Ceiss en 2009 asegurando que fueron fueron comercializados como depósitos a plazo fijo, que la información facilitada durante su venta fue insuficiente e infringió la normativa vigente, y que era unos productos que no adecuaban a su perfil inversor.

 

En el fallo, la Audiencia asegura que los demandantes eran personas que estaban acostumbradas a invertir en el mercado financiero grandes cantidades de dinero, y que “la entidad bancaria no sólo proporcionó información verbal y clara del producto a través de sus comerciales, sino también escrita de conformidad con la legislación vigente”.

 

Además, la Audiencia salmantina también considera demostrado que en los impresos de los contratos se define el producto y se avisa sobre los riegos de la operación y de la posible pérdida del capital invertido. Al mismo tiempo, argumenta que está probado que los empleados de Banco Ceiss no coaccionaron a estos clientes para que contrataran estos productos financieros “ni se aprovecharon de la limitación visual del actor ya que este sabía perfectamente lo que contrataba”.

 

En el fallo también se explica que en el folleto informativo sobre las obligaciones subordinadas se mencionan los riegos de la operación y, a pesar de ello, “se contrata el producto y se hacen en tres ocasiones diferentes, por lo que resulta extraño que no se hubieran cerciorado de lo que estaban adquiriendo”.