Niños y mayores se vuelcan en la celebración de las XXXII Jornadas Micológicas de Navaluenga

 XXXII Jornadas Micológicas de Navaluenga

El pasado fin de semana Navaluenga cumplió con su tradicional cita anual con el mundo de las setas y sus habitantes se volcaron en la celebración de sus XXXII Jornadas Micológicas. El resultado fue más de 120 especies diferentes que quedaron expuestas en el Salón de Plenos del Consistorio.

El viernes los alumnos del CEIP LA Rubieras tuvieron la oportunidad de salir de las aulas por unas horas, acompañados de monitores, profesores, madres y voluntarios de la agrupación de Protección Civil de Navaluenga, y recogieron setas en distintas zonas del municipio (parque de las Eras, las Cabezuelas y la Dehesa), para que posteriormente el micólogo local, Antonio Hernández, procediese a su clasificación e identificación. Las muestras se quedaron expuestas en el Centro pudiendo así los alumnos tener conocimiento y diferenciar la variedad de setas según su toxicidad.

 

El sábado más de setenta personas se unieron al nutrido grupo de Protección Civil y voluntarios que organizaron salidas por diferentes zonas de la Sierra de Navaluenga. El objetivo era conocer las diferentes especies que se crían en la zona y su posterior estudio y clasificación de manos del Micólogo local. El resultado fue más de 120 especies diferentes que quedaron expuestas en el Salón de Plenos del Consistorio, lugar donde Antonio Hernández dio una charla a modo de curso básico de recolección de setas y atendió a todas las cuestiones que le plantearon los presentes.

 

Especial mención hay que hacer de la Ruta de Tapas Micológicas que también se ofertaba este fin de semana y en la que han colaborado 25 establecimientos hosteleros del municipio. Hay que destacar el esfuerzo y dedicación de estos empresarios que han aportado un gran surtido de tapas temáticas de un altísimo nivel y que han hecho las delicias de los vecinos y visitantes.

 

Así pues Navaluenga vivió un intenso fin de semana micológico en el que la oferta de actividades era muy variada, con la posibilidad de participar en todas ellas ya que al no solaparse ninguna era excluyente. Así vivimos unas Jornadas en las que disfrutamos de las setas recolectándolas en la Sierra, estudiándolas y conociéndolas un poco mejor mediante las indicaciones del experto micólogo y de todo su sabor en los bares y restaurantes de nuestra población.

 

Como la acogida ha sido tan significativa y numerosa, se volverá a realizar la actividad el próximo año.