¿Necesitas más energía? Consejos para recargar las pilas

El frío, la gripe o el que haya menos horas de luz agotan más a las personas y hay formas de emplear lo mejor posible nuestras reservas energétias. 

Si bien es cierto que existen personas que parecen atesorar una gran reserva de pilas alcalinas naturales, también lo es que existen formas de emplear mejor nuestras reservas energéticas y mejorar la cantidad de ellas de las que disponemos.

 

Según señalan desde la web dirigida a pacientes de la Escuela de Medicina de Harvard en Estados Unidos, todos nos sentimos cansados de vez en cuando pero la fatiga tiende a convertirse en más común a medida que cumplimos años.

 

Después de acudir al médico y descartar otras causas de la fatiga persistente, los facultativos estadounidenses señalan que existen unos pocos pasos básicos que podemos dar para sentirnos con más energía día a día. Considera estas estrategias que presentan en su web los especialistas de Harvard para conseguir lo máximo de tu 'batería':

 

1. Sigue tu propio ritmo

 

En vez de gastar toda la energía vital en dos horas, distribúyela entre las tareas de la mañana, la tarde y las actividades de la víspera, con descansos y comidas en medio.

 

2. Dar un paseo o tomar una siesta

 

Una siesta corta puede restablecer la energía pero si te cuesta dormir lo suficiente por la noche, hacer una siesta puede empeorar este insomnio. En vez de tomar una siesta, es mejor moverse. Levántate y camina alrededor de la manzana o sólo camina alrededor. Aunque si no eres insomne disfruta de 20 a 30 minutos de una siesta revitalizante.

 

3. Dejar la mayoría de suplementos

 

No existen evidencias de que los suplementos 'anti-edad' o 'energizantes' funcionen. En particular:

 

- DHEA: no existe evidencia en absoluto de que el DHEA proporcionen ningún beneficio. La DHEA (dehidroepiandrosterona) pertenece al grupo de las prohormonas, es producida por las glándulas suprarrenales y está involucrada en la producción de estrógenos y testosterona.

 

- Hierro: el hierro solo es beneficioso si con seguridad presentas alguna deficiencia, lo que un médico puede ver con una prueba de sangre. A menos que estés bajo de hierro, no necesitas tomarlo y tomar demasiado puede ser perjudicial.

 

- Vitaminas B: es cierto que las vitaminas del grupo B (B1, B2, B6 y B12) ayudan al organismo a convertir los alimentos en forma de energía que las células pueden gastar pero es un mito que tomar más vitaminas del grupo B recargue tus células.

 

4. Come alimentos que te den energía a largo plazo

 

Tu cuerpo quema azúcares y carbohidratos muy procesados, como el pan blanco, el arroz blanco o los productos de bollería, más rápido que las proteínas y los carbohidratos de los cereales integrales. En vez de ello, prueba a tomar yogures bajos en grasa con un puñado de frutos secos, pasas y miel. Tu organismo agotará la mezcla de proteínas, fibra y carbohidratos de forma más gradual. Para mantenerte a lo largo del día, come un desayuno y un almuerzo que incluya carbohidratos complejos y proteínas.

 

5. No te saltes comidas

 

Es mejor repartir de forma equitativa las comidas para que el organismo tenga la nutrición que necesita a lo largo de todo el día.

 

6 Alcohol y fatiga

 

Muchas personas piensan que tomar una bebida por la noche, antes de ir a dormir les ayudará a dormir toda la noche. Aunque los efectos sedantes del alcohol pueden producir somnolencia, también tiene otros efectos que pueden interferir con la calidad del sueño.

 

Varias horas después de esta bebida nocturna, el alcohol eleva el nivel del organismo de epinefrina, una hormona del estrés que aumenta la tasa cardiaca y generalmente estimula el cuerpo, lo que da lugar a despertares nocturnos. En realidad, el alcohol puede dar lugar al 10% de los casos de insomnio persistente.

 

El alcohol también relaja los músculos de la garganta y esta relajación puede empeorar los problemas respiratorios asociados al sueño y contribuir a la apnea del sueño.

 

Además, el alcohol podría aumentar la necesidad de orinar durante la noche, otra forma en la que se puede alterar el sueño.

 

La calidad sedante del alcohol puede restar energía de otra forma. Beber vino, cerveza o un licor espirituoso durante el día puede hacer que nos sintamos somnolientos o aletargados. Si no se ha dormido bien la noche anterior, incluso una única bebida puede producir somnolencia, en especial si se tomó durante uno de los momentos de baja energía, por ejemplo, después del mediodía o por la tarde.

 

Una bebida que puede fomentar la energía es el agua. Uno de los primeros signos de estar bajo de fluidos es sentirse fatigado y débil. Aproximadamente entre el 50% y el 60% de nuestro peso es agua y estamos constantemente perdiendo agua a través de la orina, el sudor y la respiración. Esta agua necesita ser repuesta. Consumir una cantidad suficiente de fluidos en bebidas y alimentos ricos en agua como frutas, vegetales y sopa, ayudará a mantener la energía.