Nadal se deshace de Kohlschreiber y se cita con un gran Robredo

Rafa Nadal continúa con paso firme en el Abierto de los Estados Unidos y se metió en los cuartos de final tras deshacerse del alemán Phillip Kohlschreiber en cuatro sets, pero no tendrá en esta ronda un 'clásico' con el suizo Roger Federer sino con su compatriota Tommy Robredo.

De este modo, el tenis nacional se asegura un representante en las semifinales en una cita donde está brillando después de clasificar hasta a cuatro jugadores (Nadal, Robredo y David Ferrer, en chicos, y Carla Suárez en chicas) para esta antepenúltima ronda en Flushing Meadows, a falta de saber si Marcel Granollers da la campanada ante Novak Djokovic.


Y para alcanzar estar entre los ocho mejores, Nadal tuvo que remontar un set perdido ante el aguerrido Kohlschreiber, un tenista siempre peligroso y que ofreció mucha resistencia al manacorí que, pese a todo, sigue firme en Nueva York, sobre todo con su servicio, que todavía no ha cedido.

Nadal sólo cedió una bola de 'break' en todo el encuentro y desde ahí supo controlar a un jugador germano, al que le faltó mas pericia al resto para complicar la vida al exnúmero uno del mundo que, en cambio, si acertó a aprovechar sus numerosas (21 bolas de rotura) oportunidades.

Sin embargo, el balear no tuvo ninguna en la primera manga y se vio condenando a jugar la siempre imprevisible 'muerte súbita' donde Kohlschreiber se mostró implacable (7/4) para tomar la delantera y soñar con acabar con la espléndida racha en pista dura del segundo cabeza de serie, que ya es de 19 partidos.

A partir de ahí, Nadal fue mejor. Continuó sólido con el saque y logró por fin romper el saque del alemán en dos ocasiones, una en cada una de las siguientes mangas, para remontar el primer set perdido en todo el torneo y ponerse cerca de la final, sobre todo porque a su rival se le acabó la gasolina.

Así, después de un partido pleno de intensidad y grandes golpes, el español pudo por fin desarbolar a Kohlschreiber en el marcador del cuarto parcial (5-0) y poner la directa hacia los cuartos de final, donde no estaba finalmente el rival deseado por todos los espectadores en Flushing Meadows.

ROBREDO APROVECHA LA MALA FORMA DE FEDERER

Y es que Tommy Robredo confirmó que definitivamente ha dejado todos sus avatares con los problemas físicos y evitó un nuevo capítulo en la rivalidad entre Nadal y Roger Federer, tras ganar en tres parciales al de Basilea, que no perdía con ese marcador en Nueva York desde hace once años cuando todavía no había explotado.

El jugador de Hostalric no dejó pasar la ocasión para lograr sus primeros cuartos de final en Nueva York tras siete intentos fallidos ante el mal momento que vive el helvético, muy lejos de su mejor tenis y que, por primera vez desde 2002, no jugará una final de un 'Grand Slam' en una temporada.

Federer estuvo demasiado errático, cometiendo una infinidad de errores no forzados (43), siendo superado en la red con demasiada facilidad, sin encontrar la mejor versión de su poderoso saque y, sobre todo, incapaz de aprovechar sus numerosas opciones al resto, hasta 16, seis en la segunda y tercera mangas.

El suizo sólo sacó beneficio a dos de ellas y desde esa debilidad dio aire y confianza a un Robredo, asentado tras ganar el 'tie-break' (7/3) del primer parcial. El catalán acertó a aprovechar sus opciones al resto y logró las roturas que acabaron por derribar al de Basilea, al que nunca antes había ganado en sus diez anteriores enfrentamientos y con solo tres mangas como bagaje a su favor.