Nadal recupera su trono en Roma y el número dos

 
Rafa Nadal ha conquistado la sexta victoria de su carrera en el Masters 1.000 de Roma tras superar al serbio Novak Djokovic (7-5 y 6-3), un éxito que le devuelve al número dos mundial y refuerza su confianza frente al número uno, al que le ha ganado otra final tras Montecarlo para borrar definitivamente la racha de siete derrotas.

El retorno al segundo peldaño en el ranking ATP no es meramente decorativo, ya que le asegura que en Roland Garros, segundo 'Grand Slam' de la temporada, no se enfrentaría al número uno hasta una hipotética final. El damnificado es Roger Federer, que además ha vuelto a quedar atrás en su carrera particular con el español por la plusmarca de títulos en torneos Masters: 21 frente a 20.

La abundante lluvia que anegó el Foro Itálico el domingo aplazó la final a un día después y los pronósticos volvía a ser pesimistas, pero finalmente se abrió el cielo y el público empleó los paraguas para protegerse del sol y no del agua. A medida que mejoraba el día, también lo hacían las sensaciones del vencedor.

Nadal comenzó al ataque, con dos bolas de 'break' que, aunque no pudo convertir, presagiaron el desenlace del quinto juego, cuando anticipó una dejada de su adversario y le rompió el saque con un revés cruzado. Sin embargo, Djokovic le devolvió la rotura inmediatamente (3-3) y abrió el único periodo del partido que vio dudar al balear.

La comodidad del serbio para ganar sus siguientes servicios contrastó con el sufrimiento de su rival, que aguantó con esfuerzo hasta el momento de elevar su juego. Con 5-5 en el marcador, Nadal, muy fresco de piernas, se convirtió en un muro para los latigazos de Djokovic y supo aprovechar su oportunidad para lograr el 'break' con un gran punto en la red.

Lejos de la pétrea concentración que exhibió a lo largo de todo el año pasado, 'Nole' rompió una raqueta y en el siguiente juego se la jugó sin paciencia hasta perder el set (7-5). La comparación de errores no forzados al final del primer parcial mostraba claramente la precipitación del número uno mundial: 24-12.

En vez de calmar sus prisas, Djokovic prolongó su ofuscación y Nadal volvió a romperle el servicio al principio de la segunda manga (0-2). En ese momento, el serbio se dio cuenta de que se le escapaba la final y sacó su mejor tenis, pero no contaba con la fortaleza mental del español, que levantó cuatro bolas de 'break' en el siguiente juego y otras dos con 3-1 a su favor en el marcador.

Pasado el agobio, Nadal pudo destilar su mejor tenis, creciendo a la par que volvía a menguar el balcánico, perdido en aspavientos de contrariedad. Un globo sensacional del balear abría la puerta de la gloria (3-5) y Djokovic se encargó de liquidar la final con una doble falta en el primer 'match ball' de su rival.

De esta forma, Nadal le ganó a Djokovic el 32º duelo entre ambos en el circuito ATP, con un balance acumulado de 18-14, el mejor presagio de cara a Roland Garros, que comenzará el próximo fin de semana. Además, sumó el título ATP número 49 de su carrera y vengó la derrota del año pasado por un doble 6-4 con un nuevo éxito en la capital italiana, donde ya había reinado en 2005, 2006, 2007, 2009 y 2010.