Muñoz Molina: "La literatura ha dado sentido a mi vida"

El escritor español Antonio Muñoz Molina, galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2013, ha manifestado este miércoles, después de hacerse público el fallo, que son "muchos los escritores que se lo merecían antes que él".

"Ante reconocimientos como este sólo cabe expresar gratitud y sorpresa. Me alegro, sobre todo, por la ilusión que sin duda provocará en mis amigos, mi familia y mis lectores, a los que debo el estímulo de seguir escribiendo a diario", ha dicho.


El escritor ha señalado que le gustaría disfrutar este galardón "como una celebración de la literatura", un oficio, ha dicho, que ha dado "sentido" a su vida y que le vincula con "miles de lectores" a los que no conoce, pero con los que mantiene un "diálogo íntimo y civilizado".

"Espero no decepcionar a los que tanta confianza han depositado en mí y seguiré trabajando con vocación y esfuerzo. Muchas gracias", ha concluido.

Nacido en Úbeda (Jaén) en 1956, Antonio Muñoz Molina empezó a estudiar Periodismo en Madrid y se trasladó después a Granada, en cuya Universidad se licenció en Historia del Arte y donde vivió durante veinte años. Allí trabajó como funcionario, mientras colaboraba como columnista en el ya desaparecido 'Diario de Granada'. A lo largo de los años ha seguido colaborando como articulista en la prensa, publicando en 'ABC', 'El País', 'Ideal' o las revistas 'Muy Interesante' y 'Scherzo'.

Intelectual comprometido y observador escrupuloso de la realidad, Muñoz Molina concibe la escritura como un atesoramiento personal de experiencias compartidas, como "una persecución del fugitivo momento en que el recuerdo se trueca en deslumbradora certeza estética". Periodismo y literatura se funden en su obra, de estilo sobrio, refinado y depurado, sin artificios innecesarios y cierto tono melancólico.

En 1984 publicó su primer libro, El Robinson urbano, una recopilación de los artículos aparecidos en el Diario de Granada. En su primera novela, Beatus ille, publicada en 1986, aparece ya la ciudad imaginaria de Mágina, trasunto de Úbeda, que utilizará en obras posteriores. Con El invierno en Lisboa (1987) ganó el Premio de la Crítica y el Nacional de Narrativa y en 1991 el Premio Planeta por El jinete polaco, con el que obtuvo asimismo al año siguiente el Nacional de Narrativa.

En 1989 había publicado Beltenebros. En 1992 se trasladó a Madrid y al año siguiente viajó a Estados Unidos, donde impartió docencia durante un año en la Universidad de Virginia. Había viajado por vez primera a Nueva York en 1990 y volvía en años sucesivos cada vez con más frecuencia, hasta que en 2001 y 2002 dio clases en la City University. En 2004 fue nombrado director del Instituto Cervantes en esta ciudad, en la que escribió La noche de los tiempos (2010). En la actualidad, vive entre Nueva York y Madrid.