Montoro, sobre el rescate: "Los hombres de negro no van a venir a España"

Ha subrayado que Alemania no ha pedido al Gobierno de España que solicite el rescate
El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ha asegurado que "los hombres de negro no van a venir a España" para intervenirla, porque "no es rescatable" y lo que necesita no es precisamente un rescate, sino "más Europa".

Montoro ha subrayado que Alemania no ha pedido al Gobierno de España que solicite el rescate. "Lo que nos piden es que hagamos los deberes en casa y lo que nosotros les pedimos a ellos, no sólo a Alemania, sino a los países del club del euro, es que hagamos más Europa sin olvidarnos de hacer nuestras tareas en casa", ha indicado.

En declaraciones a Onda Cero recogidas por Europa Press, Montoro ha insistido en que los acreedores de España no quieren que ésta caiga porque lo que quieren es cobrar. En este sentido, el ministro ha precisado que el problema de España es precisamente su deuda externa, que hay que refinanciar para evitar que al país "se le venga encima" y tenga que afrontar "cancelaciones extremas y exageradas".

Así, ha explicado que una prima de riesgo tan elevada como la española lo que en realidad está diciendo es que España "no tiene abierta la puerta de los mercados", que al mismo tiempo son los acreedores del país.

"Pero para pagar esa deuda tenemos que hacer en España los deberes. La prima de riesgo es una manera de presionar y nos está insistiendo en que hagamos en España las reformas cuanto antes para volver a los mercados", ha dicho.

En todo caso, Montoro ha asegurado que la llave para que España pueda acceder a los mercados también la tienen las instituciones y autoridades europeas, que también deben hacer reformas y pronunciarse "cada vez con mayor claridad" sobre la viabilidad del euro, "porque está en juego su futuro".

"Las instituciones europeas deben tomar decisiones. Es verdad que esas decisiones llegan no cuando se le ven las orejas al lobo, sino cuando se le ven los colmillos, pero hay que pedirles a todos diligencia, responsabilidad e incluso que se asuman riesgos políticos porque nos estamos jugando Europa", ha afirmado.

En este sentido, el ministro de Hacienda ha resaltado que la puesta en marcha de la unión bancaria europea "debe solucionarse cuanto antes y llegar madura" a la Cumbre europea de finales de junio. "Los tiempos exigen prontitud", ha insistido.

El dinero que necesitan los bancos españoles "no es excesivo"
Respecto a los cálculos del presidente del Santander, Emilio Botín, de que los bancos españoles necesitan obtener de Europa unos 40.000 millones de euros para recapitalizarse, Montoro no ha querido entrar en cifras concretas, pero ha dejado claro que el dinero que precisan las entidades financieras del país no supone una "cantidad excesiva ni muy alta".

"El problema es de dónde sacarla, pero no son cifras inalcanzables ni estamos ante un drama preescrito. Son cifras accesibles, pero las instituciones europeas deben ponerse en marcha y facilitar los procedimientos para que tengamos una unión bancaria europea", ha insistido.

Preguntado por las declaraciones del expresidente de Bankia Rodrigo Rato sobre la crisis de la entidad, el titular de Hacienda ha asegurado que sus palabras "no le han sorprendido" y ha defendido el derecho a la libertad de expresión de cada uno. Montoro no ha querido hacer "lecturas políticas" de las declaraciones de Rato ni tampoco "lecturas técnicas" sobre lo ocurrido en Bankia.

Por otro lado, ha negado que la amnistía fiscal puesta en marcha por su Gobierno suponga perdonar a alguien, sino que su sentido, ha dicho, es el de aflorar la economía sumergida, y ha insistido en que España debe acabar con la pregunta de ¿con IVA o sin IVA? porque quien la hace está incurriendo en una manifiesta ilegalidad.

Montoro ha señalado que España debe caminar hacia una sistema fiscal donde los impuestos recaigan más sobre el consumo que sobre el trabajo, en línea con las recomendaciones europeas, al tiempo que se ha mostrado dispuesto a reducir los módulos cuando las personas físicas o jurídicas acogidas a los mismos trabajen en su mayoría para una empresa.