Montoro entrega los Presupuestos más "duros e imprescindibles"

Montoro ha innovado este año con la entrega de las cuentas públicas en formato BIDI, es decir, con la presentación de un cartel con un código QR, que permite acceder directamente a una gran cantidad de información.

El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ha entregado al Congreso de los Diputados el proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2012, los primeros que ha elaborado el Gobierno 'popular' de Mariano Rajoy, quien los ha definido como "duros" pero "imprescindibles" para recuperar la senda del crecimiento económico y del empleo, y para cumplir los exigentes objetivos de déficit fijados por la Unión Europea.

Montoro ha innovado este año con la entrega de las cuentas públicas en formato BIDI, es decir, con la presentación de un cartel con un código QR que, leído con una aplicación informática, permite acceder directamente a una gran cantidad de información. En años anteriores, los presupuestos se entregaban en un lápiz de memoria o 'pen drive', acompañado de un CD-ROM y el clásico 'Libro Amarillo' de índice-resumen de las cuentas públicas.

En esta primera entrega de los PGE por parte de Montoro --que no obstante ya participó de este ritual en su anterior etapa como miembro del Consejo de Ministros con José María Aznar--, la tradicional foto del ministro con su equipo económico se ha realizado en el Patio de Floridablanca que separa los edificios parlamentarios en lugar de en la puerta principal, conocida como Puerta de los Leones. El patio fue también el escenario de la presentación de los últimos presupuestos socialistas, en septiembre de 2010, por Elena Salgado.

Montoro ha llegado al Congreso quince minutos antes de la hora prevista, sobre las 10 horas, acompañado por los secretarios de Estado de Hacienda, Miguel Ferre; de Presupuestos y Gastos, Marta Fernández Currás; y de Administraciones Públicas, Antonio Beteta. Juntos han posado con el código BIDI y, posteriormente, han sido recibidos por el presidente del Congreso, Jesús Posada, en su despacho.

Unos cinco minutos más tarde, los responsables gubernamentales, el presidente de la Cámara Baja y el presidente de la Comisión de Presupuestos, Alfonso Guerra (PSOE), han acudido al Salón de Pasos Perdidos o Salón de Conferencias, donde Posada ha valorado que la presentación de las cuentas se realiza en un formato "contemporáneo" y "más eficaz".

"A media mañana estará ya colgado en la red y todos los españoles podrán conocerlos. Nosotros los tramitaremos, primero en la Comisión y luego en el Pleno del Congreso, lo enviaremos al Senado, nos lo devolverá y lo aprobaremos definitivamente. Hoy empieza la tramitación de los presupuestos", ha dicho el presidente de la Cámara baja.

Tras posar de nuevo para los fotógrafos, Montoro y Posada han entregado el cartel con el código a Alfonso Guerra, quien primero ha puesto cara de sorpresa y, después, ha bromeado con llevárselo a casa. A continuación, Posada ha acudido a la reunión de la Mesa de la Cámara para calificar el texto.

Líneas maestras de las cuentas
El presupuesto para 2012, marcado por el objetivo de reducción del déficit del 8,5 al 5,3%, incluye un nuevo ajuste de 27.300 millones de euros, el mayor de la democracia. Este ajuste procede de una fuerte reducción del gasto y de una serie de medidas fiscales incluidas en un decreto ley que acompaña a las cuentas.

En dicho decreto el Gobierno ha introducido cambios en el Impuesto de Sociedades y en el de las Labores del Tabaco, y ha dado vía libre a una 'amnistía fiscal' para el capital que retorne a España o que esté oculto dentro del país, que sólo tendrá que pagar un gravamen especial del 8 o el 10%.

Con esta medida, el Ejecutivo pretende recaudar 2.500 millones de euros, cantidad que junto a todo lo recaudado a través de otras medidas puestas en marcha por Mariano Rajoy desde que llegó al poder, sumaría unos 12.314 millones de euros.

Por su parte, los gastos caerán un 9,6% este año hasta los 122.083 millones de euros, con especial afección a los ministerios, que verán sus partidas reducidas en un 16,9%, hasta los 65.803 millones lo que, según el Gobierno, permite mantener congelado el sueldo de los funcionarios y las prestaciones básicas (pensiones y seguro de desempleo).

Aprobación de las cuentas
Tras el registro este martes de los presupuestos en el Congreso y su publicación en el Boletín oficial de las Cortes Generales, comenzará la tramitación parlamentaria. Así, hasta el 11 de abril los grupos políticos podrán solicitar las comparecencias de los altos cargos en las diferentes comisiones parlamentarias, que se celebrarán del 16 al 19 de abril.

Un día después, a las 14 horas del 20 de abril, concluirá el plazo de presentación de enmiendas a la totalidad, que se debatirán en el Pleno de la Cámara baja el 26 de abril y, al día siguiente, se presentarán las enmiendas parciales para su análisis en la ponencia de Presupuestos que se celebrará la siguiente semana.

Esta ponencia deberá aprobar su resolución antes del 4 de mayo y, a partir de entonces, se abrirá el debate en la Comisión del ramo, que antes del 11 de mayo deberá aprobar su dictamen para elevarlo a Pleno el 24 de mayo, tras la comparecencia en el hemiciclo de los distintos miembros del Gobierno, que presentarán las partidas de sus departamentos.

Un vez el proyecto reciba el visto bueno del Congreso, las cuentas serán remitidas al Senado, donde se reproducirán las mismas etapas. La previsión es que regrese al Congreso para su aprobación definitiva en la primera sesión plenaria de junio y, cuando se aprueben, estas cuentas sustituirán al Presupuesto prorrogado de 2011, actualmente en vigor y que fue adaptado por el actual Gobierno con una serie de cambios que ya permitieron un ajuste de unos 15.000 millones.

El proyecto de ley de Presupuestos Generales, tal y como establece el Reglamento del Congreso de los Diputados, goza de preferencia en su tramitación sobre el resto de proyectos y proposiciones de ley.