Mitos sobre las enfermedades que se pueden contraer en los aviones

Foto: Europa Press

No existen tantos peligros de enfermar al volar en avión como es popularmente creído.

Volar en avión es algo inevitable para muchos en verano cuando quieren disfrutar de su descanso vacacional lejos de casa. Y muchos también vuelven con un resfriado o un virus tras un vuelo. Eso hace que algunos deduzcan que volar puede hacer que enfermes, y no es necesariamente cierto.

 

"Es mejor guiarse por los datos que confiar en rumores", aconseja el especialista en enfermedades infecciosas de Cleveland Clinic Steven D. Mawhorter, director médico del departamento de Viajes Internacionales. "Como enfermar es lo último que uno quiere en sus vacaciones es bastante probable que no lo olvide si esto sucede", explica para justificar estas percepciones erróneas.

 

Para deshacer estas falsas creencias sobre los viajes áereos, el doctor Mawhorter aborda ocho creencias comunes sobre cómo afectan a la salud de los pasajeros:

 

1. El aire del avión está lleno de gérmenes: Falso.

 

Cuando está detenido en la pista el aire interno del aparato puede parecer mal ventilado, ya que se recircula para evitar que huela a combustible. Pero esto cambia una vez que se alcanza la altura de crucero. La mitad del aire en un avión a 35.000 pies (10,6 kilómetros) llegan desde fuera del avión y es absolutamente estéril, es decir, no tiene microbios. El resto del aire se filtra con filtros HEPA de alta eficiencia de partículas similares a los utilizados en las UVI de los hospitales.

 

2. Enfermarás si hay otro pasajero enfermo: No necesariamente.

 

Dentro de un avión se puede estar expuesto a una enfermedad si se está sentado justo al lado, delante o detrás de alguien con un resfriado, gripe o (en casos raros) algo más serio. Incluso con la pandemia de gripe A (H1N1) de 2009, los informes de transmisión en vuelos fueron limitados, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades.

 

3. No podrás evitar enfermar si tienes la mala suerte de estar sentado junto a un pasajero enfermo: No, si se tiene cuidado.

 

Si se tapa la boca al toser, se lavar las manos y las mantiene lejos de la cara puede no contagiarse incluso estando sentado al lado. El doctor también sugiere que el uso de desinfectante para las manos después de tocar superficies usadas por los demás es una gran idea, especialmente antes de las comidas durante el vuelo. Como no se puede llevar gel o líquidos en un avión sugiere emplear toallitas desinfectantes.

 

4. Si no está expuesto a algo en el avión, es probable que lo esté en el aeropuerto: Posiblemente.

 

El aumento de la mezcla de la gente en un aeropuerto presenta algunos riesgos. Es muy probable que estar en contacto con más personas-- y más superficies potencialmente contaminadas-- de lo normal cuando se está facturando para un vuelo o simplemente desplazándose por el aeropuerto.

 

5. Un buen descanso ayudará a resistir la infección: Cierto.

 

Un estudio reciente ha encontrado que la probabilidad de desarrollar un resfriado es mayor con menos de siete horas de sueño, frente a un descanso de ocho o más horas. Por ello, el doctor recomienda intentar conseguir un buen descanso antes, durante y en el camino a casa tras un viaje. Para viajes largos, los antifaces, los tapones para los oídos o auriculares con cancelación de ruido y una almohada de cuello pueden ayudar a dormir durante el vuelo.

 

6. Tomar vitaminas protege de infecciones durante el vuelo: No es probable.

 

El doctor precisa que no hay datos que lo apoyen esta afirmación. Pequeñas dosis suplementarias de vitamina C o D no harán daño, pero una buena higiene de las manos puede ser más eficaz para evitar una infección.

 

7. Se puede evitar el desfase horario con un extra de carbohidratos y cafeína: Falso.

 

El doctor Mawhorter admite que existe una gran cantidad de folclore acerca de tomar un extra de cafeína y carbohidratos de carga, pero no hay datos que demuestren que estos remedios para el jet-lag funcionen realmente. Lo que sí tiene claro que no va a ayudar es beber alcohol para conciliar el sueño en un avión: beber aumenta la deshidratación, lo que empeora el 'jet-lag'.

 

8. Pensar que se va a enfermar durante el vuelo aumenta la probabilidad de hacerlo: Falso.

 

El experto en viajes internacionales puntualiza que la ansiedad no le hará mal, pero sin duda pone retrae para viajar. Por ello, recomienda tomar las medidas proactivas de prevención mencionadas anteriormente para protegerse y reducir el estrés. En el caso de que el viajero tenga un problema de salud que puede empeorar con una infección, recomenda considerar utilizar una máscara N-95, que se puede comprar en las tiendas de bricolaje. Estas máscaras ligeran filtran el 95 por ciento de las partículas, incluyendo los gérmenes, y seguro que proporcionarán mayor tranquilidad. 

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