Mismo ambiente, menos público para festejar el Día de la Comunidad

La amenaza de lluvia, pese a que apenas cayeran unas gotas, hizo que acudieran unas 12.000 personas al Día de la Comunidad.

Villalar siempre será Villalar, por muy obvio que suene. Con sus reivindicaciones, políticos, ofrendas, banderas, platos de paella... y acuda la cantidad de gente que acuda, en este caso unas 12.000 personas, según datos de la subdelegación del Gobierno en Valladolid. Esta edición de 2014 quedó marcada por unos negros nubarrones que ocuparon el cielo desde primera hora de la mañana, que podría explicar el evidente descenso de ‘fieles’ a esta fiesta de Castilla y León, además de la cercanía respecto a la Semana Santa y las recién terminadas vacaciones.

 

En todo caso, y pese a las ya nombradas nubes, la temperatura se ha podido tildar en todo momento de agradable, de manera que las miles de personas congregadas en la campa y en las carpas sí han podido disfrutar de una gran estancia.

 

No había más que darse un paseo por el pueblo o por estas carpas si el estómago llamaba a la necesidad para comprobarlo en primera persona. Bandas de música tocando, grafiteros haciendo sus obras en unas improvisadas paredes, bailes regionales y, algo que no falla nunca, el enorme escenario plantado en medio de la campa.

 

Lo que también se ha podido ver en todo momento eran niños de corta edad, y no era para menos. Siempre acompañados por sus padres, la animación y el teatro de calle, el parque de deportes autóctonos y la feria que se erigían sobre la explanada junto al pueblo hacían que los más pequeños también disfrutaran de este día tan especial.

 

Por cierto, un pequeño detalle que ha visto la luz este año como novedad en Villalar ha sido la Feria de Artesanía Comunera, donde se vendían artículos como cervezas, bolsos u otros artículos, todos ellos hechos de manera casera. “La gente se va acercando poco a poco. Parece que respeta la meteorología...”, decía Ana, una de las tenderas de este pequeño remanso.

 

¿Y lo mejor de todo esto? “Sin ningún incidente de importancia”, explicaba José Luis Doncel, de Protección Civil, a Tribuna. “Todo está marchando bien, tanto en el propio Día de Villalar como en la noche anterior, que otros años sí que suele haber problemas. Esta vez todo va como debería”.

 

“Si acaso estamos teniendo algún contratiempo con el tema de los parkings, que se han llenado bastante rápido”, explica el voluntario, pero en todo caso, “nada que no se pueda solucionar”.

 

¿Y que apetece degustar un poco la deliciosa comida castellano y leonesa? Pues a las carpas, quien no optaba por montarse el campamento por su cuenta con comida de casa. Panceta, morcilla, queso y paella eran los reyes, sin lugar a dudas. Así las cosas, en cuanto a tema de logística queda claro que Villalar, aunque con algo menos de gente, ha vuelto a ser un éxito.

BORIS GARCÍA
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