Miquel Silvestre explica en Ávila la “Estrategia JODE-T”, que siguió para conseguir éxito en la vida

Una estrategia consta de cinco partes: Juego, Objetivo, Decisión, Especialización y Trabajo. Algo que el escritor y aventurero ha llevado a cabo desde que decidió dejar su tranquila y cómoda vida como registrador de la propiedad y convertirse en aventurero profesional en 2008 “para vivir y conocer quien era”.

El escritor, aventurero y motorista Miquel Silvestre ha mantenido un encuentro con sus lectores y seguidores esta mañana en el Episcopio, al que ha llegado en su moto desde Tres Cantos (Madrid), acompañado por un nutrido grupo de motoristas, a los que el frio y la lluvia de este domingo no han frenado para llegar a nuestra capital. Muchos eran los abulenses que le esperaban en el Episcopio para escuhar sus experiencias, entre ellos la teniente de alcalde de Atención Social, Patricia Rodríguez.

 

 

En este encuentro Miquel ha explicado cómo ha sido su proceso vital de ser registrador de la propiedad a dejarlo todo atrás y convertirse en aventurero profesional. Y lo ha conseguido llevando a cabo la estrategia que él ha bautizado como “JODE -T”, y que es la que le ha llevado a obtener “el éxito en la vida”. Ésta consta de cinco partes: Juego, Objetivo, Decisión, Especialización y Trabajo.

 

Juego: hacer realmente lo que te gusta en la vida, o hacer que en lo que trabajes te divierta; Objetivo: marcar clara la dirección que quieres tomar y trabajar hasta que lo consigas, porque “si vas de un lugar a otro al final no consigues nada”; Decisión: marcar la línea a seguir para conseguir el objetivo y no parar hasta alcanzarlo sin mirar atrás; Especialización: buscar algo que te diferencie de los demás. En el caso de Miquel fue perseguir las huellas de los exploradores españoles olvidados, y Trabajo: fundamental, porque “nadie te regala nada en la vida”.

 

 

Miguel decidió cambiar su vida para vivir, porque estaba soltero, no tenía hijos, ganaba dinero pero eso no le llevaba a ningún sitio. Es entonces cuando empeza a plantearse hacer otras cosas. Lo de dar la vuelta al mundo surgió por casualidad, nos cuenta, “porque simplemente quería coger un año sabático para escribir una novela, y cuando pedí la excedencia, empecé a viajar en moto sólo para relajarme. Me fui a Irlanda para perfeccionar el inglés y allí me encontré con la historia de los naúfragos de la Armada Invencible que desconocía. Empiezo a seguir la senda de un capitán español que sobrevivió y siguiendo las huellas de un explorador muy importante del siglo XVI, es entonces cundo comienzo encontrar mi transformación personal. Todo lo que aprendí me dio un material literario de primer orden, pero me doy cuenta de que ya no quiero escribir una novela sino seguir estelas. Es como empiezo a recorrer Europa, América, Asia luego la vuelta el mundo y ahora me vuelvo a a América”.

 

La primera vez que se subió a la moto fue el 15 de abril del 2008 y desde entonces no ha parado, y lo hace sólo “porque es la mejor manera de vivir el viaje de forma real. Cuando no tienes compañeros en los que apoyarte al final te tienes que apoyar en los demás, interactuar con los que te rodean. Si vas contra otra persona al final eres un grupo contra los demás, si vas sólo no te queda otra que relacionarte con las personas del país que visitas para poder sobrevivir. Un aprendizaje mayor de quien es el otro y quien eres tu mismo”.

 

Durante sus numerosos viajes han sido dos las experiencias que fundamentalmente han marcado a Miquel, una positiva y otra negativa: la positiva es que se ha dado cuenta de que “todos los seres humanos son bastante parecidos en el fondo”. Para el aventurero, la imagen que ofrecen los medios de comunicación no es el mundo real, “muestran siempre las patologías, las guerras, los conflictos, y eso no e la realidad, no es lo que yo he experimentado. La gente al final siempre quiere las mismas cosas: comer, amar y reir”. La parte negativa, es que se ha dado cuenta de que “ya no queda ningún paraiso, de que todo está ocupado por la basura y que ésto es un hecho incontenible que no tiene vuelta atrás”. Según Miguel el desarrollo y el progreso “están conviertiendo al planeta en un estercolero”, por ello, aunque no era en un principio su objetivo, ahora en sus vídeos y fotografías saca la “basura del mundo” para reivindicar este hecho.

 

En narrativa viajera tiene cuatro libros: “Europa Low Cost”, “La Emoción del Nómada”, “La fuga del Náufrago”, basado en la peripecia del capitán Francisco de Cuéllar, superviviente del desastre de la Armada Invencible en Irlanda y “Un millón de piedras”.

 

En enero próximo se marchará a Argentina para iniciar su Ruta Exploradores América.