Miles de palentinos despiden a José María Hernández, un "hombre de bien" que se caracterizó por su "servicio a los demás

Miles de personas han querido arropar este miércoles a la familia del presidente de la Diputación de Palencia, José María Hernández, en el funeral que se ha celebrado en la Catedral palentina, que se ha quedado pequeña para acoger a quienes han querido dar su último adiós a quien se caracterizó por "su servicio a los demás, como político y como  hombre de bien", como así le ha definido el obispo, Esteban Escudero.

El cortejo fúnebre, escoltado por la Policía, salió del Palacio Provincial alrededor de las 11.30 horas para dirigirse a la Seo palentina, donde ha sido recibido entre aplausos mientras los propios compañeros de la Corporación Provincial portaban a hombros el féretro con los restos mortales de Hernández, tras lo que han accedido al templo.

 

Entre los números asistentes, el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, todos los consejeros excepto Silvia Clemente y Tomás Villanueva, por encontrarse en Segovia; el delegado del Gobierno, Ramiro Ruiz Medrano; la presidenta de las Cortes, Josefa García Cirac; el presidente de la FEMP, Íñigo de la Serna, así como el director General de la Policía, Ignacio Cosidó, el del Imserso, César Antón, el portavoz del Comité Electoral del PP y diputado por Ávila, Pablo Casado y el secretario General de los Socialistas en la región, Luis Tudanca.

 

Asimismo, han querido acompañar a la familia del presidente de la Diputación, senadores y diputados palentinos, procuradores, alcaldes y presidentes de Diputación de las capitales de Castilla y León, así como alcaldes y presidentes de las Juntas Vecinales de la provincia, diputados provinciales y concejales y todo tipo de representación política, social y civil de la Comunidad.

 

Como estaba marcado, a las 12 horas, el obispo de la Diócesis, Esteban Escudero, quien ha concelebrado el funeral junto a una veintena de sacerdortes, ha comenzado la homilía en la que ha intervenido la escolanía y 'La Capilla Clásica' de la Catedral y la 'Coral Vaccea', dirigidos por Jesús Escudero.

 

Durante la homilía, Escudero ha apuntado que la vida de José María Hernández se caracterizó "por el servicio a los demás" tanto como político como hombre, y ha destacado su "laboriosidad, honradez, humildad y cercanía de trato".

 

Además, ha querido significar que la muerte repentina de José María Hernández debe ser una llamada de atención para que cada uno se replantee su vida "para vivirla al servicio del prójimo" porque lo realmente importante no es el puesto alto o bajo que se tiene "socialmente considerado" sino el grado en el que se ha servido y se ha hecho bien a los demás.

 

Por ello, el prelado palentino ha pedido a los presentes que se replanteen la "seriedad de la vida" para que cada cual haga lo que tenga que hacer "pronto" porque la vida "pasa pronto" y no se sabe cuándo será el final del camino.

 

Al terminar el funeral, dos sobrinas de Hernández han querido dedicado unas palabras a su tío al que han recordadole como "hombre admirable, íntegro, con valores, muy querido, honrado, humilde y generoso" y a quien han prometido que transmitirán esos valores a sus sobrinos-nietos además de que cuidarán de su "amadísima esposa", María Antonia Pardo.

 

 "Es un orgullo ser sobrinos tuyos" han manifestado las dos sobrinas con la voz entrecortada al tiempo que han prometido que su tío seguirá vivo en sus corazones y le han querido dar las gracias "por ser quien fue".

 

Pocos minutos antes de las 13 horas, seis diputados de la Corporación Provincial de la Diputación de Palencia han sacado a hombros el féretro con los restos de 'Chema', como era conocido por todos José María Hernández, con todos los asistentes al funeral puestos en pié y en medio de un profundo silencio.

 

El silencio tan sólo se ha roto cuando el féretro ha sido introducido en el coche fúnebre y ha abandonado la plaza de la Catedral en medio de una fuerte ovación, mientras la viuda de José María Hernández se ha bajado del coche y se haya dirigido a todos los allí presentes para darles las gracias.

 

Ya fuera de la Catedral, algunos cargos públicos del PP no podían contener las lágrimas como la consejera de Familia, Milagros Marcos; la alcaldesa de Zamora, Rosa Valdeón, o la senadora palentina Ángeles Armisen; mientras que el presidente del PP de Palencia, Carlos Carriedo, recibía el pésame por la muerte de quien para él era un gran amigo.