Messi estelar lleva a un Barça de dos caras a cuartos

Los jugadores del Barcelona celebran el gol de Rakitic

Los blaugrana abren bien una semana clave y llegan en buen momento al Clásico. 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

FC BARCELONA: Ter Stegen; Alves (Adriano, min.90+1), Piqué, Mathieu, Alba; Mascherano, Rakitic (Rafinha, min.84), Iniesta; Messi, Suárez y Neymar.

 

MANCHESTER CITY: Hart; Sagna, Kompany, Demichelis, Kolarov; Nasri (Navas, descanso), Touré Yaya (Bony, min.72), Fernandinho, Milner (Lampard, min.87); Silva; y Agüero.

 

GOL.

   1-0. Min.31, Rakitic.

 

ÁRBITRO: Gianluca Rocchi (ITA). Amonestó a Fernandinho (min.15), Kolarov (min.20), Silva (min.27), Nasri (min.36), Demichelis (min.82) en el Manchester City.

 

ESTADIO: Camp Nou, 92.551 espectadores.

El FC Barcelona ya es equipo de cuartos de final de la Liga de Campeones al superar este miércoles al Manchester City (1-0) en el Camp Nou y con el ya bueno 1-2 de la ida, en una noche en la que brilló Messi sobre todo en la primera parte e hizo mejorar la imagen de un Barça con dos caras, bien en la primera parte y más roto en la segunda, cuando el City asustó sin llegar a marcar antes de decir adiós de nuevo a la 'Champions' ante el mismo 'verdugo' y a las primeras de cambio.

 

Fue un partido con dos versiones del Barça, una en la primera parte donde con un Messi estelar dejó buenas sensaciones, y la impresión de haber podido marcar más goles, y una segunda parte donde pese a disponer también de ocasiones para ampliar el marcador, incluso hasta en los minutos finales, no hubo manera. Por contra, el City dio síntomas de poder empatar, marrando incluso Agüero un penalti. Al final, la táctica le salió bien al Barça, que abre bien la 'semana grande' pero deberá afinar puntería de cara al 'clásico' del domingo.

 

Dominó el City en la reanudación. El Barça sabía que solo tres goles en contra le dejaban fuera, dos les llevaban a la prórroga. Quizá se confiaron y el City estiró líneas. Bajó el ritmo físico el Barça y lo contrario sucedió en los ingleses, que convirtieron el partido en un frontón. Suerte que Piqué estuvo inconmensurable en despejar balones. Y el mayor susto llegó con la aventura regateadora de Ter Stegen fuera del área, cuando perdió ante el 'Kun' tras su intento fallido de regatearle, pero no vio puerta el argentino.

 

La sensación de peligro fue mayor cuando atacaba el City que cuando lo hacía el Barça. Eran los ingleses, con Milner o con Touré, quienes tenían ocasiones clara. Iba ya a tumba abierta el City, pues no le valía otra cosa y como menos buscaron irse con la cabeza alta. Por contra Suárez a punto estuvo del 2-0, pero esa sentencia no llegaba, por claras y varias que fueran las ocasiones, y el Barça que gracias a Messi tan bien había jugado, se vio roto, cada vez más separado y vulnerable.

 

Y el susto mayúsculo fue el penalti sobre el 'Kun' Agüero que el argentino tiró y vio como Marc-André Ter Stegen se redimía parando la pena máxima. Evitó el cancerbero unos minutos finales de infarto, pero ello no evitó que el City, algo hundido, siguiera atacando. No sabía cambiar el rumbo del choque el Barça, y Luis Enrique no movía ficha. El paso de los minutos fue el gran aliado blaugrana.

 

Fue extraño ver al City con mayor posesión de balón que el Barça en algunos instantes del partido, sobre todo en el cuarto de hora inicial, y tras el descanso. Y es que los blaugranas no lucharon por el balón como acostumbran, también cómodos esperando un poco más atrás de lo habitual para luego salir a la contar. Este Barça ha sabido mutar su 'ADN' para partidos como este, en que el rival debe buscar puerta y tiene en su defensa la línea más débil.

 

La tripleta ofensiva formada por Neymar, Suárez y Messi puede ser letal a la contra y cada vez lo es más. Y con Messi desatado, disfrutando el primero con su fútbol, con un recital de caños, asistencias, y jugadas de caracoleo marca de la casa, este Barça también juega así cómodo. Dejó que el City fuera arriba, como le tocaba, pero no tuvo demasiada sensación de peligro atrás, y sí mucho arriba. Llegó un gol pero pudieron ser más al descanso.

 

A la media hora abrió la lata el Barça por mediación de Rakitic, que no desaprovechó sino que embelleció un gran pase de Messi, cubierto por Kolarov y Milner sin que le entraran. Ello dio tiempo al argentino de poner un gran balón a la izquierda para que Rakitic la bajara con el pecho y, con el interior de la bota derecha, superara con sutileza y por alto a Hart, que salió a por todas pero sin acierto. El pase de Messi fue un destello más de su despliegue esta noche.

 

Mejoró el City respecto a la ida, pero no le fue suficiente. Debe ser duro ver que despliegas un mejor fútbol y aún así quedas lejos del rival, un Barça que fue de menos a más y que pasó del estar cómodo al dar lecciones a los 'citizens'. Ya con 1-0, Samir Nasri, de los que más magia tienen en el equipo 'sky blue', perdió los estribos y se jugó la roja con una patada sin sentido por detrás a Neymar. Pidió Pellegrini cabeza en este sentido, cuando se quejó de que siempre acababa con 10 contra el Barça, pero sus hombres parecen no entenderlo. Pero se salvó, solo viendo amarilla.

 

Quizá esa jugada puntual y aislada fue sintomática. Y es que el Barça jugaba cada vez más a placer, dominando los espacios, recuperando la pelota, mezclando el juego de posesión con el directo, por dentro y por fuera, ahora más rápido o más lento. A placer. Ya en el primer cuarto de hora el Barça tuvo tres buenas ocasiones, la mejor la de Neymar al palo. También Luis Suárez estrelló un remate en la madera. Pero el City tuvo, en este sentido, un ángel de la guardia para no salir escaldado del Camp Nou.

 

EL BARÇA PODRÍA HABER SENTENCIADO ANTES

 

La sensación que dejó el partido de ida en el City of Manchester Stadium es que el Barça, pese a la ventaja que logró y que ha acabado siendo buena, dejó escapar la oportunidad de sentenciar la eliminatoria. Erró alguna ocasión, la más clara al final del partido con el penalti y posterior remate de cabeza fallados por Messi. Esta noche, pese a la lección del argentino, esa sensación se repitió, como en un 'dejà vu'.

 

Y es que la primera parte del City fue buena, bien plantado en el campo, y con alguna ocasión para los de Pellegrini, básicamente con disparos lejanos, sin problemas para Ter Stegen. Pese a esto, el Barça pudo sentenciar, se fue 1-0 al descanso pero bien pudo ser mayor la diferencia, con Messi crecido y jugando a sus anchas, asistiendo de maravilla y lástima que Neymar, quizá falto de confianza, no culminó en gol las obras del '10'.