Mercedes Martín: “La Junta tiene que garantizar el futuro de la residencia Arturo Duperier”

La procuradora socialista lamenta que el ejecutivo de regional tenga a los trabajadores de la residencia Arturo Duperier y a sus futuros inquilinos sumidos en una incertidumbre constante.

Mercedes Martín pide a la Junta de Castilla y León que “se tome en serio la gestión de un recurso muy importante como son las residencias juveniles, hasta ahora tratadas con dejación, negligencia y desde un prisma erróneo política desde la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades”.


“Acabamos de conocer la lista de admitidos en la residencia Arturo Duperier de Ávila. Finalmente, el número de matriculados supone el 22% de las plazas ofertadas, superando sólo en dos puntos el mínimo para mantener el servicio de esta residencia. Teóricamente, el plazo de reserva de plaza terminó el 20 de junio. Sin embargo, hasta la semana pasada podían seguir presentándose solicitudes. Lo que da buena cuenta de la mala gestión de la Junta, que no promociona ni pone en el lugar que merece este recurso de alojamiento, y que también pone de relieve la incertidumbre de los trabajadores de este espacio”.


Mercedes Martín se pregunta “qué pasa si no se alcanza el mínimo, cuál sería el futuro de los empleados y qué tendrían que hacer los alumnos que hubieran solicitado alojamiento. Mucho nos tememos que la respuesta sería destrucción de empleo para los primeros y desamparo para los segundos”.  


La procuradora socialista ha pedido a la Junta de Castilla y León que “asegure a los trabajadores de la residencia Arturo Duperier la continuidad del servicio ofrecido por la misma, que les garantice su puesto de trabajo y que se comprometa a velar por el mantenimiento de la apertura de esta residencia, sin que cada verano, se convierta en un calvario para empleados y alumnos”.


Las residencias juveniles venían, hasta 2013, prestando un servicio a los jóvenes estudiantes de esta comunidad de forma accesible, pero advierte que desde julio, la actualización, "por no decir robo, de las tasas de las residencias juveniles se ha multiplicado por 4 con relación al índice de precios al consumo. Algo que ha motivado que, en el curso académico que acaba de concluir, la residencia abulense haya visto reducido en un 75% el número de alojados”.


“La situación que atraviesa la residencia, pendiente también de un traslado a un nuevo edificio construido casi en su totalidad aunque en concurso de acreedores, es algo incierta, y parece que nos estamos acostumbrando a que cada verano el futuro de este espacio tenga más sombras que luces. Y por extensión, la situación de los trabajadores que desempeñan en ella sus funciones laborales, ha dicho Mercedes Martín.