Medio centenar de buitres devoran una vaca en una explotación ganadera de Mengamuñoz

Alianza por la Unidad del Campo manifiesta su preocupación por la tendencia de estos animales a acercarse a núcleos urbanos

La Alianza por la Unidad del Campo, integrada por UPA y COAG, ha denunciado hoy un nuevo ataque de buitres en una explotación ganadera de Mengamuñoz (Ávila), situada cerca del casco urbano, que se suma a los últimos hechos similares ocurridos en las últimas semanas en la provincia abulense.

Según indicaron en un comunicado, cuando esta mañana el propietario de la explotación ha divisado muy cerca del casco urbano del pueblo una bandada de buitres, y cuando se ha acercado ha comprobado cómo habían matado a una de sus vacas, de seis años, que en ese momento estaba siendo literalmente devorada por al menos 50 aves carroñeras.

La ganadera afectada tiene una explotación de vacuno y en anteriores ocasiones ya había sufrido ataques de lobos, pero lo llamativo es que "el ataque de hoy se ha producido en un paraje en el que es habitual que los vecinos paseen, ya que se trata de una zona muy cercana al núcleo urbano".

Destacan que "este hecho vuelve a poner de manifiesto el mensaje de alarma que desde UPA y COAG lanzan a la Junta sobre el peligroso comportamiento de esta especie necrófaga, que se está habituando a atacar ya no solo a los animales más vulnerables, sino incluso al ganado sano, y en zonas cada vez más cercanas a donde habitan personas".

"Al igual que denunció y exigió en la manifestación del mes de febrero en Valladolid ante la Consejería de Medio Ambiente en Valladolid, UPA y COAG vuelven a pedir nuevamente que se indemnicen las pérdidas que a los ganaderos les están ocasionando los ataques de los buitres".

Además piden que de una vez se desarrolle en Castilla y León el Real Decreto 1632/2011 de 14 de noviembre que autoriza a determinadas explotaciones ganaderas, siempre que cumplan unos requisitos (aprovechamiento ganadero extensivo, calificadas sanitariamente, en determinados ámbitos territoriales), que no sea necesario recoger los cadáveres de animales, y así permitir que sean alimento de especies necrófagas como los buitres, lo que aliviaría los ataques de estas aves en las ganaderías de zonas especialmente sensibles.

Insisten en que la Consejería de Medio Ambiente, como responsable del cuidado de la fauna salvaje, "no puede pasar por alto episodios cada vez más frecuentes en nuestra provincia, ya que rara es la semana que no se denuncia algún ataque de buitres con la muerte de algún animal domestico, ante la impotencia de los ganaderos, que nada pueden hacer para evitarlo".