Medel le da la vuelta al calcetín: los preferentistas logran una prima del 40%

El presidente de la caja malagueña ha vuelto a dar otra pirueta y defiende en la oferta lanzada por Unicaja que los preferentistas ganarán un 40% de lo que vale ahora Ceiss, a pesar de que las quitas rondan el 75%. La alternativa: desaparición y pérdida de 3.500 empleos.

La operación Ceiss-Unicaja se ha desarrollado desde hace más de dos años siempre bajo la misma premisa: la posición de dominio de la entidad malagueña. Así ha sido desde que se supo que la antigua Caja Duero-España tenía un agujero de más de 2.000 millones de euros y que necesitaba, sí o sí, estar bajo el control de otra entidad más saneada. Solo Unicaja (que sepamos) entró en la puja y desde entonces ha ido consiguiendo todo lo que quería: ha quedado al margen de la depreciación de los acivos inmobiliarios traspasadoa a la Sareb, logró que el FROB saneara la entidad con más de 600 millones, también que se le entregara con el ERE y la reducción de oficinas y hasta que el fondo de reestructuración prometa poner dinero para capitalizar con 1.250 millones si los preferentistas pasan del canje que les ofrece.

 

Este viernes, el banco bajo el que opera esta caja aprobó la operación ya anunciada el pasado sábado, pero en el extenso comunicado remitido Medel deslizaba todavía nuevas presiones. La primera, un augurio sobre el futuro de Ceiss, al que presupone la nacionalización y la pérdida de 3.500 empleos; un importante quebranto para Castilla y León, que perdería la entidad, importante todavía aunque lejos de ser el músculo financiero ansiado.

 

El segundo anuncio relevante es casi un desafío. Según la nota de Unicaja, su oferta de canje para los preferentistas supone una prima de hasta el 40% sobre el valor actual de la entidad que fue Caja Duero-España. Es decir, que al aceptar acciones y títulos de una entidad saneada como Unicaja, los afectados por el fraude de las preferentes ganan dinero.

 

La afirmación no deja de ser chocante por los términos de la oferta. Hay que recordar que, en mayo, los titulares de preferentes perdieron entre un 25 y un 61% de lo que invirtieron al aceptar el canje de estos títulos por bonos contigentes (la quita fue de un 10% para los que invirtieron en subordinadas). Y que Unicaja les ofrece un bono convertible y un bono perpetuo por cada siete de Ceiss; y que ambos títulos se canjearán cuando Unicaja entre en Bolsa (previsiblemente en 2016), pero nunca por dinero, sino por acciones de la entidad. En una cuenta fácil, un preferentista que haya perdido 60 de los 100 euros que puso en preferentes de Ceiss, conservará no más de 10 en el canje con Unicaja. Poco, incluso si eso es un 40% más de lo que vale la antigua caja castellana. Y casi nada si lo que se pierden son ahorros contantes y sonantes.

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