Medel frustra la negociación para devolver el dinero a los preferentistas

Braulio Medel presidente de Unicaja Banco en rueda de prensa

Unicaja habría rechazado una propuesta de Caja Duero-España para sentarse con las plataformas de afectados y negociar una salida al conflicto. Los preferentistas han propuesto reunirse, pero solo lo harán para recuperar buena parte de su dinero.

En ocasiones, una negativa puede ser el más grande acto de afirmación. Esta máxima se podría aplicar a la reacción de Unicaja ante las informaciones aparecidas en varios medios este miércoles que hablaban de una posible cumbre Unicaja-Ceiss-plataformas de afectados por las preferentes para encontrar una salida al problema que amenaza con llevar a la extinta Caja Duero-España a la nacionalización y a la caja malagueña a un nuevo fracaso en sus planes de expansión. Y es que la entidad que dirige Braulio Medel respondió con contundencia negando la posibilidad de ninguna reunión o acuerdo para devolver el dinero a los afectados y acabar con la situación.

 

Sin embargo, la reacción sería la prueba de que la propuesta ha existido. Y según fuentes consultadas por este diario, habría sido Ceiss, la marca bancaria de la extinta caja castellana, la que habría puesto sobre la mesa esta alternativa. Sin embargo, hoy por hoy no va a producirse, y no porque la entidad no quiere ni porque los afectados no estén dispuestos, sino porque Unicaja ha cercenado, por el momento, esta posibilidad. 

 

Ante la propuesta de Ceiss de reunirse con los afectados para resolver el problema de las preferentes, Unicaja habría respondido con la negativa de su presidente; y es que la idea no contaria con la autorización de Medel, motivo por el cual no ha ido a más. Hay que recordar que no es la primera vez que Caja Duero-España intenta una solución justa para los afectados por este fraude: la entidad pretendía devolver el dinero atrapado a los afectados, pero finalmente fue obligada a ofrecer no euros contantes y sonantes, sino bonos canjeables, que es lo que ahora tienen los afectados.

 

La posibilidad de la negociación contaría con la aquiescencia de las plataformas de afectados. Según los responsables de la de Salamanca, la oferta de diálogo existe, pero siempre con reservas. Hay una línea roja bien marcada: la única base para el diálogo es que los afectados recuperen buena parte de su dinero. Y cuando se dice buena parte, está muy por encima del 20-30% que, como máximo, recuperarían los afectados con el último canje que ha ofrecido Unicaja. Una cantidad muy superior, además de los bonos por los que Unicaja canjearía los de Ceiss y los intereses acumulados, sería el punto de partida.

 

AL BORDE DEL ABISMO

 

Con todo, la realidad es que Ceiss se aproxima al desastre cada día que pasa. Unicaja ha ampliado, primero hasta el día 10 de enero y después hasta el día 20 de este mes, el plazo para que los preferentistas acudan al canje, pero ni por esas ha conseguido atraer al número suficiente. Hay que recordar que las condiciones del canje implican renunciar a la vía judicial y a pérdidas que, antes de la corrección que hizo Unicaja hace unos días, se acercaban en algunos casos al 90%. Así que esta posibilidad no ha convencido a casi nadie y la mayoría de afectados solo contemplan la alternativa de acudir a los juzgados para recuperar todo su dinero.

 

Actualmente, y según diversos expertos, la fusión contaría con el apoyo de más del 90% de los mayoristas, inversores institucionales y profesionales que tenían acciones de Ceiss; esto son unos 400 millones de euros. Sin embargo, no llegaría al 10% el número de los preferentistas, propietarios de bonos de Ceiss, que habrían acudido al canje; estos tienen, en total, unos 800 millones de euros de la entidad. La fusión necesita llegar, al menos, al 75% del capital, unos 1.200 millones de euros, que es el mínimo que se ha fijado Unicaja para seguir adelante. Ahora mismo, estaría muy lejos, incluso, del 51% que le permitiría controlar Ceiss. Eso sí, la entidad malagueña tiene un as en la manga: el compromiso del FROB para asumir parte de lo que los preferentistas no canjeen, aunque para ello tendrá que aumentar el número de los que aceptan.

 

Parece difícil que el panorama cambie mucho en los próximos diez días y, salvo intervención de las partes, la entidad parece abocada a la nacionalización y Unicaja, a un nuevo fracaso que se sumaría a su expediente: Medel ya falló cuando intentó comprar Caja Castilla-La Mancha, entre otras. Solo una nueva concesión del FROB (ya lleva varias) o una vuelta de tuerca que acerque las condiciones para los preferentistas de Ceiss a las que recibieron los de Bankia o Nova Caixa Galicia podría desatascar el proceso.

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