Me encantaría poder compartir logros... pero no existen

Mónica Martínez Rivas
Responsable del Área de la Mujer de Izquierda Unida de Ávila
  

Me encantaría, compañeras, poder compartir con vosotras logros y retos que hubiesen convertido nuestra sociedad en una sociedad más igualitaria, más feminista y por lo tanto más avanzada. Sin embargo, he de reconocer que lejos de mejorar, nuestra situación se encuentra hoy en un lamentable y clarísimo retroceso de nuestros derechos y libertades, que nos obliga a ser más fuertes que nunca. Así que, una año más, y precisamente por ser hoy 8 de marzo, es día de hacer una revisión sobre los cambios, que desde la política y la sociedad se han hecho sobre nosotras, las mujeres.

 

Las políticas que rigen nuestro país, con una mayoría absoluta, machista y retrógrada del PP, están siendo demoledoras contra las mujeres: menos protección, menos presupuestos, menos igualdad, menos capacidad de independencia, menos servicios públicos y por lo tanto menos derechos. Directamente proporcional a estas medidas absolutamente ideológicas nos encontramos con las terribles consecuencias del abandono de las políticas de mujer e igualdad: más violencia machista, más precarización de nuestros trabajos, mayor brecha salarial y mayor número de desempleadas –en nuestra provincia 8721 mujeres-. Las políticas del PP están tratando de arrinconarnos y ocultarnos dentro de los hogares, esos mismos hogares de los que con tanto esfuerzo y lucha nuestras compañeras feministas de siglos pasados consiguieron hacernos salir.

 

Pero pasando de lo general a lo concreto, este análisis no estaría completo sin mencionar algunos datos preocupantes: según el Boletín sobre vulnerabilidad social de las mujeres atendidas por Cruz Roja, un 75% de las mujeres atendidas vive en extrema pobreza, lo que significa que 3 de cada 4 mujeres viven con ingresos inferiores a 450€; según el informe de la OIT la brecha salarial entre hombres y mujeres se sitúa en España en el 17% a pesar, de que estamos mejor formadas para los puestos que desarrollamos. Además y como penalización a la maternidad, las trabajadoras con hijos cobran un 5% menos. La imparable violencia machista que continúa cobrando víctimas y que, traspasando todos los límites, llega a los estadios de fútbol con aclamaciones a los maltratadores, a declaraciones de políticos y periodistas que, sin ningún rubor, atacan públicamente a mujeres, a vídeos con pretensiones “graciosas” de agresiones a mujeres en las calles o el más que alarmante incremento del machismo en la adolescencia, que es asumido con estremecedora naturalidad por las chicas. La precarización del trabajo femenino que avanza sin pausa hacia un empobrecimiento radical de las mujeres, que expulsadas del trabajo remunerado hemos de continuar con los cuidados de los hijos y mayores al margen de un sistema de protección social y salarial. La reforma de la Ley del aborto, que elimina el derecho a decidir para las mujeres más vulnerables, aquellas que debido a problemas familiares, de exclusión o de agresiones no pueden consultar a sus padres sobre su derecho a ser madres o no. Todas estas medidas no pueden entenderse sino desde la pura ideología neoliberal y patriarcal, que pretende relegarnos al amparo de un estado que nos ataca y nos aparta por ser mujeres.

 

No quisiera acabar sin un poco de aliento, y quiero por ello citar la frase de Emily Dickinson: "Ignoramos nuestra verdadera estatura hasta que nos ponemos en pie". Por ello, compañeras, hoy más que nunca, tenemos que saber enfocar nuestro enfado hacia la lucha, tenemos que formar parte del cambio en el poder que nos gobierna, a pesar de ser plenamente conscientes de las dificultades, que particularmente en nuestra provincia y comunidad, tenemos por delante. Ánimo mujeres, levantémonos a luchar.

 

Mónica Martínez Rivas
Responsable del Área de la Mujer de Izquierda Unida de Ávila