Más que una victoria, un punto de inflexión para el Pucela

Mariño celebra con rabia la victoria ante el Barcelona al terminar el partido. JUAN POSTIGO

La plantilla y el presidente Carlos Suárez se mostraron satisfechos después de conseguir los tres puntos este sábado ante el Barcelona, pero aseguran que “todavía queda camino por delante”.

La zona mixta del estadio José Zorrilla no era la misma de otras veces después de un partido. Más allá de que estuviera bastante más abarrotada de lo normal por el hecho de recibir al FC Barcelona, era evidente que tanto Carlos Suárez como la propia plantilla tenían otra expresión en la cara. La victoria por 1-0 con gol de Fausto Rossi se antojaba necesaria, y lo cierto es que el partido no pudo salir mejor.

 

“El equipo se ha reencontrado consigo mismo, ahora hay que darse cuenta de que tenemos calidad suficiente para conseguir el objetivo de la permanencia” comenzaba el presidente del club. “Tiene que haber un cambio, se ha demostrado que se puede. Hemos ganado un partido dificilísimo y esto no debe quedarse así”.

 

“Hoy no toca hablar de la continuidad de Juan Ignacio”, concluía el presidente con un claro gesto de alegría.

 

Quien también se mostraba con una sonrisa era Fausto Rossi tras su primer gol con el Real Valladolid. “Me gusta haberme estrenado en la liga española. Ha sido un partido muy difícil, hemos jugado con coraje y fuerza, sinceramente creo que merecimos la victoria. Son tres puntos importantísimos, sin duda”. Una opinión de la que era partícipe Peña.

 

“La cuestión es que creo que la victoria ha sido merecida, hemos conseguido manejar al Barcelona y no nos han hecho muchas ocasiones”, comenzaba el lateral zurdo. “Para ganar a estos equipos hay que hacer un partido perfecto, hemos tenido esa pizca de suerte que no hemos tenido otros días y ahora solo falta que este partido haya marcado un antes y un después. Hay que pensar en Sevilla”. Otro que dejaba claro que no era el momento de pararse a descansar tras tan gran hazaña.

 

Y es que ese es el mensaje que ha cundido desde el vestuario. Conseguida la machada de derrocar al todopoderoso Barça, ahora es el momento de ponerse las pilas para salir definitivamente del descenso.

 

LA LIGA, COMPLICADA

 

En el otro lado de la moneda estaban los jugadores blaugranas, con caras de circunstancias a la salida de vestuarios. No es para menos, pues podrían terminar la jornada terceros en la tabla y a cuatro puntos del Madrid. “Ha sido un resultado muy negativo, pero solo queda seguir peleando. Hay que mirar al próximo partido”, aseguraba Dani Alves, quien fue increpado en varias ocasiones por la grada por un pequeño rifirrafe con un recogepelotas durante el choque.

 

Xavi Hernández se mostró mucho más crítico con un punto que para muchos pasó desapercibido; el césped. “El campo no ha ayudado, no estaba en buenas condiciones y no nos ha dejado hacer el juego que veníamos haciendo”. Algo que contradice un poco las palabras del Tata Martino que achacó la derrota a “una falta de ideas”, y con lo que Carlos Suárez tampoco se mostró muy de acuerdo. “Es evidente que con lo que ha nevado y llovido el campo no estaba en perfectas condiciones, pero que el Barcelona, con muchos campeones del mundo, tenga que recurrir a esa excusa, parece de perdedor”. Más claro, agua. La cuestión es que los tres puntos se quedan en Valladolid.