Más de 30.000 personas han dado el último adiós al expresidente en la capilla ardiente del Congreso

Colas en el Congreso para despedir a Adolfo Suárez

Más de 30.000 personas han pasado por la capilla ardiente del expresidente del Gobierno Adolfo Suárez que desde este lunes está instalada en el Congreso de los Diputados, y que finalmente se ha mantenido abierta más de diecisiete horas para que los ciudadanos pudieran despedirse del primer presidente de la Transición.

Fuentes parlamentarias han confirmado a Europa Press que en algunos momentos durante la noche el ritmo de entrada de los ciudadanos al Salón de Pasos Perdidos del Congreso alcanzó las 2.000 personas por hora, para aligerar las largas esperas de hasta tres y cuatro horas que se habían alcanzado.

Aunque inicialmente se había previsto mantener la capilla abierta toda la noche, finalmente se decidió cerrar a las 2.30 horas para que la familiar de Suárez pudiera descansar. No obstante, la reapertura de la capilla ardiente se ha adelantado una hora conforme lo previsto, y desde las 7.00 horas y hasta las diez los madrileños han podido seguir honrando al primer presidente de la Transición.

EXPRESO DESEO DE LA FAMILIA

De hecho, ha sido uno de los hijos de Suárez, Javier, el que ha pedido a los servicios de protocolo del Congreso que adelantaran la reapertura de la Puerta de los Leones, por donde entran los ciudadanos, dadas las bajas temperaturas de la madrugada en la capital.

También por deseo de la familia, trasladado a los responsables del Congreso por su portavoz, Fermín Urbiola, un grupo de unos veinte periodistas de diferentes medios de comunicación han pasado unos minutos dando el pésame a los Suárez, que han aprovechado para agradecerles su labor y su apoyo durante estos días.

Poco antes de su cierre al público se han acercado a la capilla ardiente para expresar su apoyo a los familiares el expresidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla, el recién reelegido presidente de los empresarios madrileños y vicepresidente de la CEOE, Arturo Fernández, y José Antonio Segurado, en su momento presidente del Partido Liberal una de las formaciones que integraron la Unión de Centro Democrático (UCD).

Desde pasadas las 9.30 horas, la Policía ya no ha permitido que más ciudadanos se sumen a las filas. Está previsto que el féretro sea trasladado a la plaza de Cibeles donde alrededor de las once de la mañana será despedido con honores militares. Ante la previsible afluencia de público, se ha cortado ya la estación de metro de Banco de España así como la calle Alcalá en las inmediaciones de Cibeles.

Después de una despedida del duelo con toque de oración, descarga de fusilería de la Guardia de Honor y desfile ante el féretro, éste será introducido en un furgón que lo transportará hasta la Catedral de Ávila, donde los restos mortales del expresidente recibirán sepultura.