Más de 200.000 fotos del Madrid del siglo XX de Cristóbal Portillo ya pueden consultarse en el Archivo Regional

Edificio Metrópolis
El Archivo Regional de la Comunidad de Madrid ya tiene digitalizadas, para su consulta, más de 200.000 imágenes del fondo fotográfico Cristóbal Portillo, según ha informado el Gobierno regional.


MADRID, 30 (EUROPA PRESS)



Este fondo, con casi un millón de fotografías, fue adquirido por la Comunidad de Madrid entre los años 2002 y 2003. Sus documentos gráficos, con una temática tan amplia en contenidos como extensa en el tiempo, abarcan la historia de Madrid desde 1920 hasta 1991.

Placas de cristal, acetatos, nitratos, poliéster, internegativos, interpositivos La inmensa obra del fotógrafo Cristóbal Portillo llegó hace diez años al Archivo Regional de la Comunidad de Madrid en todo tipo de formatos. Los técnicos de la unidad de archivos tenían un largo trabajo por delante de tratamiento archivístico, tanto de descripción como de instalación.

Entre 2004 y 2010 se realizó la descripción íntegra de este descomunal fondo fotográfico, que cuenta con un millón de imágenes. Para ello se diseñó una base de datos exclusiva y se elaboró un importante tesauro para la indización de materias.

El fondo lleva digitalizadas y diapositivadas más de 200.000 imágenes que recientemente han sido incorporadas a la base de datos creada para su consulta. De este modo, los investigadores, estudiantes y ciudadanos interesados en él puede acceder de forma rápida y sencilla a uno de los fondos fotográficos más amplios en contenidos --pues abarcan una temática variadísima-- y extensos en el tiempo, ya que las primeras imágenes que se encuentran son de 1920 y las últimas llegan a 1991.

FOTÓGRAFO DE MADRID POR EXCELENCIA

Madrid, sus calles, sus edificios y la evolución constructiva de éstos, políticos, artistas, la alta sociedad, en general, fueron el principal objeto de deseo de su incansable cámara fotográfica Leica. El objetivo de Portillo estuvo presente para dar testimonio del cambio que se producía en Madrid en la primera mitad del siglo XX.

La mayor parte del tiempo trabajó como fotógrafo independiente. Vivía de los encargos que le hacían grandes empresas constructoras, compañías como Iberia -de la que fue fotógrafo oficial-, o algunos particulares.

Fue también fotógrafo de la Cámara de Comercio, de infinidad de bancos, de ministerios y de ministros... Fue un gran retratista. Su cámara inmortalizó al mismo rey Alfonso XIII, pero también a personajes como Azorín, Mariano Benlliure o al propio Cantinflas.