Mark Cavedish, fiel a su cita con el sprint

El corredor británico Mark Cavendish, del Omega Pharma-Quick Step, se ha impuesto en la quinta etapa del Tour de Francia del Centenario, disputada entre Cagnes sur Mer y Marsella sobre 228,5 kilómetros, al batir al sprint al noruego Edvald Boasson Hagen (Sky) y el eslovaco Peter Sagan (Cannondale).

El australiano Simon Gerrans (Orica GreenEdge) conservó por segundo día consecutivo, después de la exhibición en la crono de Niza, el jersey amarillo de líder de la clasificación general tras una jornada en la que una fuga de 6 corredores pudo frustrar el triunfo 24 del corredor de la Isla de Man en el Tour.

 

El perfil quebrado de la etapa, un rompepiernas con continuos 'sube y baja', con tres puertos de tercera y otro de cuarta categoría, era el propicio para una fuga que formaron apenas se dio el pistoletazo de salida Yukiya Arashiro, Kevin Reza (Europcar), Alexey Lutsenko (Astana), Romain Sicard (Euskaltel), Thomas De Gendt (Vacansoleil) y Anthony Delaplace (Sojasun).

 

El sexteto, que llegó a contar con cerca de 14 minutos de ventaja, contaba con piernas de buenos rodadores, entre ellos los campeones del mundo en promesas Romain Sicard (2009, Mendrisio) y Alexey Lutsenko (2012, Valkenburg), lo que forzó hasta el límite a los equipos con velocistas (Omega, Sky, Lotto) para neutralizarles.

 

El último en ser alcanzado fue Lutsenko, en plenas calles de Marsella, a tan sólo 5 kilómetros de la meta, inmerso como estaba el pelotón en la pugna del Lotto y Omega por liderar la cabeza. "Me han explicado cómo era la llegada, no podía gastar un gramo de fuerza y debía estar resguardado del viento", explicó Cavendish.

 

El mejor velocista del mundo alzó su primer dedo en esta edición centenaria del Tour. Un éxito más para el campeón británico en ruta, vencedor también en 2013 en San Luis (1), Catar (general y 4 etapas), Tres Días de La Panne (1) y Giro (5), ajeno a la 'montonera' que se formó a su espalda en la recta de meta.

 

Este jueves se disputa la sexta etapa, de 176,5 kilómetros entre Aix-en-Provence y Montpellier, con un único puerto, el Col de la Vayede, puntuable de cuarta categoría, en el ecuador de otra jornada en la que el guión apunta a una nueva 'volatta' en la que Cavendish podría añadir una muesca más a su exitoso currículo.