Mario Casas y Adriana Ugarte... dos actores con éxito profesional y personal

Han presentado el comienzo del rodaje de la novela de Luz Gabás y que se rodará en el municipio canario de Teror.

Adriana Ugarte y Mario Casas son dos de los actores de moda del momento, que se convertirán en dos de los protagonistas de Palmeras en la nieve, un drama épico e intimista ambientado en la Guinea colonial. Junto al resto del equipo de rodaje, capitaneado por Fernando González Molina han presentado el comienzo del rodaje de la novela de Luz Gabás y que se rodará en el municipio canario de Teror.

 

ADRIANA UGARTE Y MARIO CASAS JUNTOS DE LA MANO DE PALMERAS EN LA NIEVE

  

La Finca de Osorio ubicada en el municipio canario de Teror se ha convertido ya en la Finca Sampaka de la isla de Fernando Poo, una plantación de cacao en la que transcurre buena parte de la trama y que a lo largo de seis semanas y media ha sido reconstruida con máxima fidelidad a la original. En ella se cruzarán pasado y presente, ya que la historia abarca desde los años cincuenta a la actualidad.

  

Adriana Ugarte y Mario Casas centraron la atención de los medios posando junto al resto de sus compañeros. La guapa actriz eligió para la ocasión un exquisito vestido de corte griego salmón, mientras que su compañero volvió a decantarse por unos vaqueros, camiseta ajustada y americana, que tanto le favorecen.

  

Adriana Ugarte salto a la gran audiencia con la serie El tiempo entre costuras, con el que consiguió los premios a la mejor actriz de televisión 2013 por Unión de Actores y Fotogramas de Plata, además de ser nominada en 2006 a los premios Goya por la película Cabeza de perro.

 

  

Clarence, el personaje de Adriana Ugarte es quien dispara la acción, cuando en Huesca en 2003 descubre una vieja carta y decide viajar tras las huellas de sus antepasados, su tío Killian (Casas) y su padre Jacobo. "Clarence es un personaje con necesidad de saber y que necesita completarse", ha explicado la actriz. "Por ello emprende ese viaje iniciático y curativo". Al final, añade, aprenderá que "el pasado no se puede cambiar y que las respuestas están en el presente".

 

ADRIANA UGARTE: "HAY QUE APRENDER QUE EL PASADO NO SE PUEDE CAMBIAR Y QUE LAS RESPUESTAS ESTÁN EN EL PRESENTE"

 

El actor principal, Mario Casas, repite director, con el que ha participado en Fuga de talentos y Tres metros sobre el cielo. En su primera película participó con Antonio Banderas en El camino de los ingleses, y tras pasar por series como Los hombres de Paco, o El barco, con Blanca Suárez. Otras películas de su palmarés son Ismael en Barcelona, o Las brujas de Zugarramurdi con la que consiguió el premio Feroz al mejor actor de reparto.

  

Para Mario Casas, la película tiene todo lo que un espectador puede soñar. "Es una historia de raíces, de amor, familiar, de viaje al pasado en Guinea, de aventuras, de acción", enumera, aunque eso sí, "lo que cambia a Killian, su motor, es el amor de una mujer guineana que le va a hacer luchar por seguir ahí".

  

El actor, que acaba de rodar con Antonio Banderas en Chile Los 33, basada en el accidente que atrapó a ese número de mineros en una explotación en el norte Chile hace cuatro años, asume aquí el mayor peso interpretativo y ha tenido que aprender dialecto guineano. "Sí que asusta, pero hay que mantener la dignidad", señala sobre su personaje, que llega a la isla "siendo un niño al que han contado historias paradisiacas, pero poco a poco se va dando cuenta de que no es oro todo lo que reluce".

 

MARIO CASAS: "SÍ QUE ME ASUSTABA APRENDER EL ACENTO GUINEANO, PERO HAY QUE MANTENER LA DIGNIDAD"

  

A pocos días de empezar a rodar, el equipo aún mantiene mucha discreción sobre los entresijos de la historia y sobre el resto del reparto, en el que también estarán Macarena García o Emilio Gutiérrez Caba.

  

Para González Molina, experto en adaptaciones literarias como Tres metros sobre el cielo o Tengo ganas de ti, en las que ya trabajó con Casas, este es su reto más complejo. "No quería hacer otra adaptación, pero al ver Palmeras en la nieve no me pude resistir", dice. Es un proyecto "atractivísimo, que cuenta un viaje completo: de pérdida de inocencia, de amor interracial, de descubrimiento del padre, de pérdida familiar", señala.

   

"También muy complejo, precisamente por sus dimensiones, el número de actores, el tiempo que abarca y las 800 páginas de novela." Junto con Sergio G. Sánchez, guionista de El orfanato o Lo imposible, se han esforzado por hacer un ejercicio de "simplificación y concreción", sacrificando tramas y personajes secundarios, explica. "Si no, era imposible".

  

El trauma de Guinea, tanto a él como al productor Adrián Guerra (Nostromo Pictures), la historia les toca además en lo personal, ya que ambos, al igual que la escritora Luz Gabás, tienen antepasados que vivieron en Guinea durante la colonización española. "Es una historia muy desconocida", subraya el director y "no lo tenemos muy presente.

  

Quizá porque está demasiado reciente y para muchos fue un trauma" tener que dejar atrás sus vidas cuando finalizó el periodo de colonización. Además de Nostromo Pictures (Buried, Luces rojas), la película cuenta con la participación de Atresmedia Cine y Telefónica Studios. Después de diez semanas en Gran Canaria, el rodaje se trasladará dos semanas a Colombia y tres días a Huesca.