Mariano 'rock star' en Béjar

El presidente firmó autógrafos como si de una estrella del rock se tratara (Foto: Cristian Martín)
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Si lo que pretendía Mariano Rajoy en Béjar era encontrar calor (humano) en una jornada difícil para el Estado lo logró. Baño de multitudes, como si se tratase de una estrella de rock con besos por doquier, firma de autógrafos y sin desdeñar un selfie. 

Mariano llegó, vio y triunfó. Había quien esperaba que durante la visita del presidente del Gobierno a Béjar se dejaran escuchar voces en contra de su Gobierno, sobre todo en una localidad donde los problemas económicos no han sido pocos y donde con el paso de los años la otrora fructífera industria textil ha ido desapareciendo, pero lo cierto es que esta vez el descontento no se dejó escuchar.

 

Al menos fue silenciado por el entusiasmo que despertó el paso del presidente por las calles bejaranas. Todo un recorrido por el centro en el que Rajoy ha estado acompañado por adláteres en la provincia -que cual guardaespaldas no se han despegado de su 'Hamelín' para así de paso salir en la foto-, pero también han sido numerosos los bejaranos que le han salido al paso para reclamarle un saludo, un estrechón de manos, un autógrafo e incluso los famosos 'selfies'. Peticiones a las que el presidente ha respondido casi una por una, y es que está claro que cuando nos metemos en periodo preelectoral todos nos volvemos más solicitos. Tanto los que piden como los que dan.

 

Tras el paseo, el Rajoy ha acudido al ayuntamiento donde además de firmar la petición al Consejo de Estado también ha puesto su rúbrica en el libro de honor. A su lado el alcalde Alejo Riñones, más hinchado que un pavo por Acción de Gracias.

 

Alejo Riñones junto a Mariano Rajoy en el Ayuntamiento bejarano (Foto: Cristian Martín)

 

Tras el acto protocolario, de nuevo a la plaza del Ayuntamiento donde ha llegado el momento del mitin con nuevas palabras dirigidas a la situación de Cataluña y en las que, por supuesto, han llegado las referencias económicas porque no en vano sobre el mensaje de la recuperación Rajoy quiere basar sus posibilidades reelección. 

 

Fin del dicurso, de nuevo saludos porque si te lo piden incluso con una pancarta no es plan de quedar mal y se acabó la función. Adiós a Béjar, donde una vez más queda demostrado que ante cualquier cara conocida es más fácil perder el 'oremus', rumbo a Madrid donde esperan días decisivos para el futuro de España y su unidad. 

 

Rajoy repartió más besos que en una boda (Foto: Cristian Martín)