Mañueco y los medios

El alcalde ha perdido una oportunidad de oro para explicar qué pinta el ayuntamiento poniéndose a promover nuevo suelo industrial con la que está cayendo, y se permite el lujo de cargar contras los periodistas en lugar de explicar a quién se está beneficiando con este proyecto.

Los medios de comunicación, por su inherente función social, no están al servicio de un alcalde o titular de un ayuntamiento, sino de sus ciudadanos. El trabajo diario de los periodistas que acuden a la infinita lista de convocatorias realizadas por el consistorio de Fernández Mañueco, no es otro que poner blanco sobre negro la actividad municipal que, como su propio nombre indica, reflejará -si el trabajo se hace bien-, lo que ocurre en este municipio.

 

La relación entre periodistas y representantes públicos es pues, diaria y, en algunos casos, legendaria, pues varios de los 'plumillas' salmantinos han visto pasar por delante suyo unos cuantos alcaldes ya. Las relaciones personales al final se cultivan lo justo, pero siempre suelen ser cordiales y no especialmente tensas en la mayoría de los casos.

 

El alcalde de Salamanca tiene cientos de oportunidades durante el año para situarse frente a los periodistas y contar sus proyectos, dar explicaciones, presentar actividades, etc... Pero para lo realmente importante, para despejar dudas y sombras que acechan la actividad municipal, suele tener muy pocas. Y Alfonso Fernández Mañueco perdió ayer una de oro para explicar qué pinta el ayuntamiento poniéndose a promover nuevo suelo industrial, adelantando más de 3 millones de euros para que los beneficiados sean un pequeño puñado de empresas, entre las que se encuentra una que, por si fuera poco, trae los apellidos 'Malaya' y corrupción urbanística asomando por el escote...

 

No fue lo grave que tirara balones fuera al más puro estilo popular del 'NO ME CONSTA', ni siquiera que quedara en evidencia pidiéndole al periodista que osaba inquirirle por el asunto que se identificase, cuando ese profesional lleva casi 15 años ejerciendo en esta ciudad. Lo verdaderamente grave es que hurtó a los salmantinos de conocer de verdad cual es el planteamiento urbanístico que inspira esta operación tan costosa. Que los ciudadanos están para pocas en esta ciudad azotada por el  paro y el cierre de empresas, y un mínimo de respeto a la inteligencia colectiva hay que mantener. Y gravísimo e,s también, que menospreciara a un medio de comunicación porque las cosas no le van como le gustaría y no cuenta sólo lo que él quiere.

 

En esta ciudad acabamos de perder un periódico con 130 años de historia, y el alcalde se permite el lujo de 'hacerle el hueco' a otro medio al que debe gran parte de su trayectoria política de una manera tan evidente que resulta lamentable, porque este tipo de conexiones suelen ser nefastas en cuanto a la democracia colectiva se refiere. Pero claro, ese periódico no le preguntará hoy en ninguna de sus múltiples apariciones públicas porqué la operación urbanística en Las Malotas beneficia directamente al presidente del mismo, el empresario Pedro Díaz.