Luces y sombras, armonía e infierno en las exposiciones que cierran el X aniversario del Patio Herreriano en Valladolid

El artista Ignacio Llamas posa con una obra expuesta en el Patio Herreriano
Luces y sombras son los elementos que conforman el ambiente en el que el público puede descubrir desde este viernes las dos últimas exposiciones que el Patio Herreriano de Valladolid alberga en el año de su X aniversario, un 2012 que el museo de arte contemporáneo español ha decidido finalizar con una apuesta por la armonía y el infierno a partes iguales.
VALLADOLID, 28 (EUROPA PRESS)



De esta forma lo han expresado los autores de 'Fisuras' y 'El infierno son nosotros', Ignacio Llamas y Marina Núñez respectivamente, acompañados en la presentación de las muestras por la concejal de Cultura del Ayuntamiento vallisoletano, Mercedes Cantalapiedra, y la directora de la institución museística, Cristina Fontaneda.

El trabajo de Llamas ocupa las salas 3, 4 y 5 de la segunda planta del Patio Herreriano, y lo hace en un espacio donde brillos y penumbra conviven en paz. Es una muestra más de aquello que caracteriza la obra, la construcción de metáforas que proponen imágenes de lugares físicos y la mutación de todas las realidades dolorosas en una "experiencia transformadora".

"En mi exposición es importante el sonido y el espacio, pero más aún la luz como elemento que personifica", ha detallado el artista tras explicar que las dos facetas que trabaja, volumen y fotografía, persiguen un mismo objetivo. "Proponer al espectador la inmersión en un mundo interior es la meta", ha asegurado.

Los expertos coinciden a la hora de señalar que la propuesta que entraña 'Fisuras' es "sencilla": descubrir un misterio escondido a través de los distintos espacios construidos y objetos abandonados que allí tienen existencia, "encontrar aquello que de universal cada uno de nosotros lleva dentro".

A partir de unas estructuras básicas que evocan constantemente cajas, la limpieza, "casi desnudez", abre un hueco a la luz cálida para que el espectador afronte sus propios temores y fantasmas con la idea de "transformarlo en vida". Es el resultado de un "largo proceso de búsqueda" de más de dos años en el que Ignacio Llamas comienza a construir un lenguaje que, en el caso de la sala 4, adquiere la forma de fotografías de la serie 'Cercar al silencio'.

En la sala 5, con la misma firma de Llamas, llega 'Desolaciones' para sugerir "desde la meditación" una reflexión sobre el interior del ser humano e invitar al público a "silenciar sus ruidos" para adentrarse en su propia intimidad.

"La única clave para recorrer este camino es la soledad. Soledad en la contemplación de la obra, soledad con uno mismo", ha revelado el artista. Su recomendación es apta también para contemplar la creación de Marina Núñez, que despliega un 'infierno' de cuerpos femeninos que se desmiembran entre las cuatro paredes de la capilla del Patio Herreriano.

INFIERNO DE LUZ Y FORMAS FEMENINAS

'El infierno son nosotros' tiene como pilares fundamentales la anatomía femenina, la exageración, las posturas forzadas y los ciborgs. Todo ello configura las criaturas de Núñez, que adquieren forma a través de proyecciones de luz que recorren cada rincón del espacio funerario.

"Es maravilloso contar con un lugar sacro como esta capilla para expresar ideas relacionadas con la culpa y el pecado", ha reconocido la artista palentina. Su principal interés es transmitir la idea de que las personas intentan huir de unas llamas que en realidad están dentro de ellas mismas.

Y en esta representación de espacios, menos físicos que psicológicos, Marina Núñez invita a descubrir que "la monstruosidad es solo una cuestión de grado" y abre la puerta del museo a los amantes del arte contemporáneo.